Portada

 

 

 

qualmi

El hombre robusto surgió de las aguas entre los cascotes de hielo. Era un invierno tremendamente duro, y el lago había helado hacía semanas. Sin embargo, ahí estaba él, el conocido entre los lugareños como “el ermitaño”, dándose su baño en el lago como cada mañana. Sus poderosos músculos en tensión, su piel cubierta de espeso bello corporal mojado por gélida agua.

La diferencia en esta mañana es que ya no estaba solo. El poderoso guerrero le esperaba paciente en la orilla, junto a las ropas y el bastón del ermitaño. Una mano en la empuñadura de la espada envainada y otra sujetando su hacha, el cuerpo protegido por ropas de cuero endurecido. Pletórico por su victoria, había logrado localizar a su presa en el mejor momento, cuando estaba en inferioridad, desarmado y desnudo. Ahora lograría extraerle cuanta información deseaba.

- Ermitaño, mi nombre es Kagen. Ya sabes por qué estoy aquí. Dime dónde se oculta el tesoro robado y puede que te deje con vida.

El ermitaño salió de las aguas con una sonrisa socarrona. Era fuerte y de amplias espaldas, pero bastante bajo. Estaba desarmado y comenzaba a tiritar por el frío. Y sin embargo sonreía.

- Si así lo deseas, desconocido, te lo diré.Las palabras comenzaron a surgir de su voz sin temblor ni titubeo, rodeadas de un aura de magnificencia mágica- “Donde la niebla se une con el árbol de ramas de oro hay un camino, donde el laberinto gira sin cesar hacia el centro de lo que el hombre busca y el gato encuentra.”

Tras recitar su mágica adivinanza, el ermitaño se vistió, tomó su bastón y se marchó. Kagen permaneció allí inmóvil, perturbado, en un estado de estupor y desorientación. Así permanecería durante bastante tiempo, pues había quedado atado por la magia de los enigmas de la tribu Qualmi.

_______________________

Son una gente curiosa y mística que se deleita con los enigmas y los acertijos, tanto que tienden a hablar usándolos. Son físicamente más pequeños que otras tribus Bastet, y tienden a parecer mucho más viejos de lo que son. Incluso los más jóvenes tienen el pelo gris. Los Qualmi siempre lucen alguna insignia de la luna.

Al igual que un Lince muda de pelo para adaptarse a las estaciones, los Qualmi se adaptan a sus alrededores. Enigmáticos maestros del disfraz y de la naturaleza, les encantan los enigmas. Pocas preguntas de las que se les plantea son respondidas y cuando lo hacen, es con una gran sonrisa en los labios y en forma de enigma. No es de extrañar que vivan solos...

A diferencia de muchos Bastet, a los Qualmi les gusta la compañía de los lobos, la amistad de estos con los Uktena se remonta a épocas que no pueden recordar. Theurges y Philodox disfrutan tratando de descubrir sus puzzles. Al igual que sus primos los lobos, se asocian con espíritus animales (Gaflinos: Salmón, Águila, Ballena o Alce) y practican una poderosa magia curativa. Provienen de las tierras del Norte, como de los bosques europeos (aunque allí su número es mucho menor). Ven más allá de las apariencias y les repugna la hipocresía. Son una tribu vigorosa, y a muchos de ellos les gusta nadar (incluso en las más gélidas aguas) o pescar. Naturalmente, los hombres lince buscan el saber de los enigmas. Disfrutan del conocimiento elemental y de la cultura de las tribus nativas de los humanos.

HOGAR: Se reparten por los territorios del extremo norte de América y diversas zonas de Europa. Construyen casas o guaridas solitarias en las que permanecen hasta la muerte, a menos que se produzca una crisis. Pocos son los que gustan de viajar, aunque hay excepciones.

SECRETOS: Les gustan sobre todo los enigmas. Se regocijan en los conocimientos básicos y en la cultura nativa, aunque también les intriga la técnica.

DONES DE TRIBU INICIALES: Desayuno de Piedras o Piel Invertida