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LA JERARQUÍA EN LA TALAMASCA

" La práctica es un maestro excepcional " (Plinio el Joven)

La Talamasca ha huido desde siempre de la tradicional y rígida estructura de la Iglesia. La experiencia y el conocimiento acumulado son lo suficientemente distintos a simple vista para que un alumno reverencie a un maestro. Los miembros de la Sociedad están en permanente y sana lucha por la sabiduría. Impera entre ellos el respeto y el mutuo reconocimiento, así como la solidaridad que facilita que todo miembro de la Sociedad sea bienvenido en cualquier mansión.

Todo ello hace innecesaria una fuerte jerarquía, ya que se tiende a obedecer al más experimentado de los miembros de la Talamasca en una zona determinada. Con todo, la Talamasca se organiza en función de sus divisiones internas, especializada cada una en un tipo de actividad, así como respeta como rango excepcional a los Maestres de las Mansiones.

Maestre: Es el líder político de la Mansión, y se elige cada día de San Juan de forma democrática por las facciones en voto secreto; el Maestre se encarga de representar a la Sociedad en los territorios que controla ante los gobiernos mortales e inmortales, coordina las acciones de las facciones y lucha por que se mantenga la colaboración entre sus miembros.

Cada tres años los Maestres se reúnen en la Mansión de Hamburgo donde comparten toda la información que han conseguido y se elige a un nuevo Gran Maestre, que decide tras un intenso debate la política a seguir por la Sociedad durante los siguientes tres años; por lo que dependiendo de la facción del Gran Maestre así será su política. El actual Gran Maestre es el recién elegido fray Tristán Di Voir, un antiguo espía de la Inquisición (Oculi Dei) forjado en el campo de batalla y actual fraile franciscano anti-infernalista y activo defensor de la Taumaturgia humana y la Teurgia.

Las Facciones: Son la verdadera estructura de la Talamasca. En cada Mansión hay miembros de cada una. Asimismo, cada una tiene un tipo de organización interna y hay Altos Maestres de Facción que dirigen la política en cada una de ellas. Los miembros de cada Facción suelen distinguirse entre sí por un código de colores en un broche o anillo que lleva cada miembro de la Sociedad de Talamasca. Las divisiones de la Talamasca son:

•  Facción de los Cazadores: Los Cazadores son guerreros, pero no al estilo de un Gladius Dei; son sabuesos que rastrean a su presa y la capturan viva (en la medida de lo posible) La mayoría son Cazadores Independientes que ven en la Sociedad de Talamasca un medio a través del cual realizar sus propias misiones y ayudar a comprender lo que persiguen; además de ser una manera de ganarse la vida bastante honrosa, poniendo en práctica sus habilidades.

•  Facción de los Espías: Los Espías son buscadores y supervivientes, gran número de ellos se han forjado en los Oculi Dei de la Inquisición y utilizan su experiencia para el uso de la Talamasca. Trabajan en equipo con los Cazadores, unos dan la información y los otros son los que echan la red. Unos pocos son ghouls cuyos señores vampíricos fueron capturados o asesinados y buscan un hogar en el que se vean protegidos. La Sociedad les concede toda la vitae que necesiten para saciar su adicción a cambio de sus conocimientos y servicios.

•  Facción de los Eclesiásticos: Muchos sacerdotes y monjes son destinados por la Inquisición en la Sombra a esta Sociedad, o quizás sus ideas no coinciden con las de su Censor y necesitan una vía de escape; por una u otra razón estos Inquisidores han acabado en la Sociedad de Talamasca. Su labor es mayormente intelectual, al copiar libros y encargarse de las enormes bibliotecas; aunque a veces sus conocimientos de Teurgia y su Fe se requiere en alguna Ccaza y participan activamente en ella. Suelen actuar de enlace entre las dos Sociedades.

•  Facción de los Investigadores: Es la más reciente, y su creación choca directamente con los Eclesiásticos, e incluso algún Censor ha amenazado a más de una Mansión que acoja a uno de estos a someterlos a una “investigación divina”. No obstante, el avance de la ciencia y la recuperación de los textos clásicos como Aristóteles, Arquímedes, Pitágoras o Galeno a llevado a muchos maestros a interesarse por temas declarados heréticos por la Iglesia Católica, y ven en la Sociedad de Talamasca un refugio donde estudiar y realizar investigaciones declaradas prohibidas impunemente (como abrir un cuerpo para ver el interior).

•  Facción de los Durmientes: A veces los contactos de la Talamasca son independientes a ésta, tales como otros Cazadores, mercaderes, bandidos, sacerdotes, alta y baja nobleza, y vagabundos varios como trovadores, peregrinos o caballeros andantes. Muy pocos tienen acceso a tal red de información y son buenos buscadores de candidatos a formar parte de esta Sociedad. Estos son los llamados Durmientes y son el pilar clave del funcionamiento de la Talamasca, ya que cuando uno de sus miembros desaparece, inmediatamente un Durmiente selecciona un candidato que ya tiene pensado anteriormente y se le ofrece formar parte de la Sociedad. Si acepta se le da la información pertinente y el diario del desaparecido (o lo que quede de él, pero siempre recomiendan a todos miembros a llevar dos idénticos, uno para ellos y otro por si desaparecen) para que continúe la labor donde la dejó su antecesor.