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TEXTOS DE LA TALAMASCA

" La lectura alimenta el espíritu y le da reposo cuando está fatigado por el esfuerzo " (Séneca)

La Sociedad de Talamasca es hija directa del amor por la lectura y la escritura. En el momento en que nazca la imprenta, vivirá su período de mayor esplendor. Se cuentan, por lo tanto, por decenas las obras de importancia para la Talamasca. Sólo dos obras tienen un nivel de auténtica referencia para toda la Sociedad. El resto, gozan de prestigio por el nombre de su autor o la biblioteca donde se encuentren.

Además, es una práctica común el intercambio de partes de los diarios personales o la lectura pública del diario de un miembro de la Sociedad fallecido que haya dado su consentimiento antes de morir. Todo este compendio de enseñanzas será el abono para el nacimiento en los siglos posteriores de las sociedades científicas y agrupaciones de conocimiento (como la masonería) de las que se nutrirá la Talamasca.

El Diario de Otto Talamaschen: El libro privado del fundador original de la Sociedad es escasamente utilizado ya en la Talamasca, pero se mantiene su importancia moral para todos los miembros. Describe a la perfección el proceso de separación del pensamiento científico en ciernes, heredero de la tradición griega, de la filosofía de la Inquisición de Leopoldo de Murnau. El original se encuentra en Hamburgo, aunque se han realizado copias para cada Biblioteca de importancia.

Encichlopedia Bestiae: Con este nombre se recoge un compendio de Cazas e investigaciones de seres sobrenaturales. No existe un tomo exacto que conforme la Enciclopedia. Realmente, la Enciclopedia no existe en sí misma. Pero en todas las Bibliotecas hay una sección especializada en el resultado manuscrito de las investigaciones a cada tipo de ser sobrenatural que se considera parte de ella. Todo miembro de la Talamasca que se precie ha tenido contacto con ella para iniciar su actividad.

Bibliotecas: Son el centro de reunión y debate por excelencia de la Talamasca. En cada ciudad donde hay una Mansión existe una Biblioteca. No obstante, sólo unas pocas son conocidas por toda la Talamasca. Generalmente se caracterizan por tener a un miembro de la Sociedad dedicado en exclusiva a su cuidado y clasificación, así como por tener los más importantes documentos de la Enciclopedia. Las Bibliotecas de mayor renombre se encuentran en Salamanca, París, Hamburgo, Florencia, Malta, Bizancio y Alejandría.