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LA JERARQUÍA ISLÁMICA

" Es mejor encender una luz que maldecir la oscuridad" ( Proverbio árabe )

Su tribu es algo que un Ikhwan Al-Safa se toma muy en serio, ya que los pocos clanes familiares (y en ocasiones uno solo) son su única familia. Las mujeres suelen estar apartadas de la Caza, no obstante, algunas se enfrentan a la condición social que las ahoga y consiguen que un padre amante o un esposo enamorado las instruya. Estas Cazadoras se enfrentan al rechazo social por parte de la sociedad islámica; aunque en esta secta anti-infernalista, si una mujer es instruida es tratada igual que un hombre, puesto que la fe no entiende de sexos. A ún así, ninguna alcanzará un puesto relevante.

 

Mudárris (El Maestro): Así se llama al mentor del Cazador. Desde una tierna edad (o no tan tierna) se le pone bajo su protección y actuará como alumno y escudero. La disciplina que imparte un Mudárris es férrea e implacable, y es habitual que todo Cazador muestre marcas permanentes en su cuerpo por los castigos físicos; no obstante, no es algo de lo que se arrepientan, pues llegado el auténtico momento, en el que el Cazador se enfrenta cara a cara con sus miedos, los Ikhwan Al-Safa nunca retroceden, solo avanzan. No es obligatorio ser Maestro, pero es algo que la secta fomenta para asegurar su continuidad y expansión.

Tilmid (El Discípulo): Éste es el apelativo del discípulo (que no necesariamente tiene que ser el hijo de su mentor, aunque es lo habitual). Éste seguirá a su Mudárris allá donde vaya y aprenderá todo lo que pueda del Corán y la Caza. Todo Ikhwan Al-Safa, pasa por esta etapa, dando igual sus conocimientos y edad. El hijo siempre tratará a su Mudárris de forma respetuosa y reverencial como si de su propio padre se tratase.

Sheik (El Anciano): Es el título que tiene el miembro más venerable, y como bien dice el término, el más anciano de la tribu. Suele tener una larga carrera como Cazador y son expertos teólogos. Cuando dos tribus trabajan unidas son sus respectivos Sheik los que acuerdan que hará cada una. Además, cada tribu tiene sus propias costumbres (además de la ley islámica) y son los encargados de dictar justicia.

A-Mir: Este título, es algo más bien honorífico, y pocas veces se ha puesto en práctica desde las Cruzadas. El Cazador mas fuerte de la tribu (a veces hace falta un duelo para determinarlo) es su jefe militar, y en tiempos de guerra, en que la existencia de la tribu se vea amenazada, puede asumir el poder y movilizarla entera para entrar en batalla, aunque alguna vez también asumen ese papel para Cazar a algun ser ancestral demasiado poderoso. Es habitual que si un miembro de la tribu se vea “infectado” por cualquier forma de infernalismo y huya, sea el A-Mir quien lo busque y destruya.