" No basta con renunciar a todo para escapar de la idolatría: no hay divinidad fuera de Dios " (Jalal Ad-Din Muhammad Rumi)
- As-salâmu ‘aláikum -Ahmed saludó a su hermano de batalla mientras entraba lento pero seguro, con sus pies pegándose al suelo lleno de costrosa sangre maloliente derramada en la batalla. Sólo él podría enfrentarse al malvado Djinn que habitaba en el fondo de la cueva y salir airoso: era un elegido de Alá.
- Wa ‘aláikumu s-salâm -Contestó Annuar mientras se fundían en un abrazo y observaba la herida en el hombro de su amigo- Rezaré por tu recuperación, hermano -Cuando se separaron el guerrero herido se ajustó su improvisado cabestrillo
- Más que por mi superficial herida, reza por los hermanos caídos. Esta vez han sido cuatro... Nos estaban esperando... Pero después de esto ya no habrá más demonios acechando la ciudad del profeta y podremos centrarnos en los jirones de su ancestral poder que aún permanecen siguiendo el curso del Nilo y en Mesopotamia -Ambos derramaron lágrimas mientras los cuerpos de los fallecidos en combate se envolvían en tela blanca y se preparaban para el traslado hasta Jerusalén; allí tendrían un entierro digno de un Sultán. No obstante, más allá de la tristeza superficial, en sus corazones vibraba la alegría, habían muerto luchando por el Islam, y ahora pasarían toda la eternidad en el Paraíso... Era el único destino que aguardaba a los Ikhwan Al-Safa.
Pocos miembros de "La Fraternidad de la Pureza" habían tenido el privilegio de morir en paz en su lecho... Annuar pateó la cabeza de uno de los monstruos que defendían aquella maldita caverna, mitad cocodrilo, mitad oso... Sólo alguien sin moralidad ni respeto por la creación podría haber creado un ser semejante... Con furia desenfundó su cimitarra, que brillaba mas fuerte que el sol a causa del gran potencial de Fe que por ella circulaba... Entró en la caverna... Abrió la pesada puerta que había al fondo y llevaba a una oscura capilla... Un grito ancestral, más antiguo que el propio tiempo, inundó sus oidos... Tuvo visiones de como poseería reinos completos, llevaría una Yihad hasta la propia Roma y vengarían la ofensa de las cruzadas, el mundo se arrodillaría a sus pies...
Sólo debía de renunciar a su Dios... Se acercó al pagano Ídolo... La espada centelleó en la oscuridad y miles de trozos de obsidiana astillaron su piel y las paredes de la cueva mientras un breve pero fugaz resplandor rojo inundó y embotó sus sentidos... Es posible que aquel corrupto y diabolico Djinn volviera... Annuar lo estaría esperando... ____________________
Cuando Mahoma empezó a predicar el Islam, fue sobre todo para luchar contra la idolatría que venía de Mesopotamia y Persia; pero nunca sospechó que la nueva fe de Oriente Medio se enfrentaría directamente con seres más antiguos que el propio mundo.
El Ikhwan Al-Safa es una secta secreta que combate mano a mano con los magos árabes Alh-i-Batin contra los jirones del poder ancestral y demoníaco que en su día dominaron las primeras civilizaciones. Combaten por toda la tierra de los hijos del desierto, desde Al-Ándalus hasta el Indo, pequeños grupos de cazadores con fe ciega en Alá persiguen a los malvados Djinns en busca de un mundo mejor y el paraíso...
Son como una tormenta de arena, todo lo que se les cruza por delante es enterrado bajo una capa de fuego y cenizas divinas... A veces un vampiro demasiado orgulloso o un cambiaformas desorientado se cruzan en su camino... Nadie ha sobrevivido para contarlo...
NÚMENES: Fe Verdadera y Teurgia
_______________________
División del Ikhwan Al-Safa Jerarquía interna
Textos del Ikhwan Al-Safa |