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- ¿Te gusta el muñeco?
Sandra agitaba el juguete del trapo delante del niño, que la miraba ensimismado. El niño la adoraba, seguía con fascinación cada uno de sus pasos. Había días en que su propia madre se preguntaba si el chiquillo no le tendría más afecto a Sandra que a ella misma. El niño intentaba coger el muñeco, pero siempre en el último momento Sandra lo levantaba un palmo, lo suficiente para que el chico no pudiera llegar. El zagal sabía que terminaría teniendo el juguete, por lo que se reía con las bromas de la esbelta muchacha.
Pero la risa terminó pronto.
En concreto, en el mismo momento en que Sandra desgarró el muñeco repentinamente, esparciendo una lluvia de virutas de paja a su alrededor. El chico empezó a llorar sorprendido y desconsolado.
- Crece de una vez, Sebastien, o el día de mañana te harán esto a ti en lugar de a un muñeco de trapo.
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El lado Oscuro de las hadas bromistas convierte a esta rama del Linaje en Changelings peligrosos de los que todos desconfían. Son seres desagradables, cínicos y rencorosos que llevan sus bromas al límite, incluso hasta el sufrimiento. Sus bromas crueles tienen como objetivo a cualquiera, sea niño o adulto, mortal o ser feérico.
Muchas de estas bromas entran dentro del chantaje psicológico, alimentando los celos, el odio o las sensaciones de desesperanza y dolor. Aun con todo, no son seres malignos por sí mismos, sino que reaccionan sin medida ante la tristeza o la debilidad; dos sensaciones que odian profundamente. APARIENCIA: Todos dan una sensación de ternura casi infantil. Además, según al animal que recuerden adquieren su forma de actuar, movimientos o incluso apariencia física. Suelen ser peludos y gráciles.
AFINIDAD: Naturaleza
PRIVILEGIOS y FLAQUEZAS: Los Pooka son capaces de adoptar a voluntad la forma de un determinado animal con el que son afines. También son seres encantadores que suelen convertirse rápidamente en buenos amigos y confidentes. No obstante, todo Pooka tiene una tendencia irrefrenable para mentir. Sean sutiles o descaradas, las mentiras forman parte de cada frase que diga un Pooka. |