En ocasiones, la magia, los sueños y los pensamientos creativos dan lugar al nacimiento de la fantasía. Y en esas raras ocasiones, la fantasía puede tocarse. Los objetos, lugares o criaturas nacidas de la imaginación son reales para los Changeling, que los denominan Quimeras. Algunas son creadas de modo consciente, mientras que otras surgen de la creatividad o de las pesadillas. Los humanos no suelen verlas, pero para un duende son tan reales como cualquier otro elemento del mundo, llegando incluso a ser peligrosas en función de su naturaleza.