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SUEÑOS QUE SE HACEN REALIDAD

Amigos imaginarios, bestias míticas, muñecos de trapo con vida propia... Todo es posible dentro del mundo de las Quimeras con capacidad para moverse.

Este tipo de Quimeras suele nacer de la mente inconsciente del hada. Algunas de ellas pueden hablar o consolar, por lo que muchos duendes crean sin pensarlo antes un consejero o un compañero de viajes y de juegos. En los tiempos que corren, muchos nobles tienen caballos o animales de compañía quiméricos, que son la envidia de su corte y además suelen tener papeles útiles en su rutina feérica. La imaginación de un Changeling no conoce límites, por lo que unicornios, grifos o dragones pueden hallarse entre este tipo de Quimeras. Generalmente al nacer de impulsos espontáneos la inmensa mayoría de las Quimeras no son racionales ni sienten nada, pero algunas sí pueden desarrollar inteligencia propia.

No obstante, algunos duendes también se enfrentan a Quimeras animadas con peores intenciones. Algunas nacen como objetivos de días de caza en el Ensueño, como rivales para entrenar con la espada o como retorcidos jugadores de ajedrez, pero pueden terminar convirtiéndose en enemigos fatídicamente reales para un Changeling.

Las Quimeras no pueden sobrevivir a un lugar atestado de humanos de escasa creatividad, pero allá donde el Glamour vence a la Banalidad pueden hacerse presentes. En algunas zonas abandonadas o en medio de humanos especialmente creativos, estas bestias producidas por la imaginación pueden interactuar con el mundo real. Una Quimera que atacara a un hada podría hacer que perdiera su Glamour, y por tanto, su naturaleza mágica, por lo que los Changeling se cuidan mucho de las Quimeras animadas peligrosas e inteligentes. Los Changeling llaman Nervosa a las Quimeras que nacen de arrebatos de locura y Noctnitsa a las que aparecen como reflejo de las pesadillas, fobias o miedos más profundos de un hada. En ambos casos, son criaturas extraordinariamente peligrosas. En todo caso, las Quimeras que llegan a estos niveles de inteligencia, sean o no peligrosas, pueden desaparecer o ser destruidas físicamente por los Changeling o deshacerse por culpa de la Banalidad.