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CaZADORES CONSTANTINOPOLITANOS

La escasa influencia de la Iglesia católica, la joven organización de la ortodoxa y el decrépito estado de los centros de saber y estudio de Constantinopla han convertido a la Ciudad Dorada en un territorio demasiado peligroso incluso para expertos Cazadores.

No existe ninguna organización bien estructurada, aunque misteriosamente cuando se tiene conocimiento en Occidente de alguna importante Caza en Constantinopla, ésta se resuelve con mucha más rapidez que en las tierras del oeste. Por ello, distintos observadores italianos y francos investigan cuál es la causa de tal eficiencia en un territorio sin una gran estructura inquisitorial.

 

SITUACIÓN POR FACCIONES

Probablemente, la causa de la extrema eficacia de las pocas Cazas que se promulgan en Constantinopla se debe a los Akritai. Este extraño grupo, carente de la rígida estructura de la Inquisición, se dedica a la caza de brujas y otros seres sobrenaturales en los territorios bajo jurisdicción de la iglesia ortodoxa. Aunque se rumorea que los lidera un monje que llaman El Exarca, no son realmente religiosos ni tienen nada semejante a un Cenaculum. Se trata en realidad de una organización de antiguos soldados de las zonas fronterizas que se comunican en secreto mediante jergas que sólo ellos conocen, actúan en solitario y nunca pasan más de tres noches en el mismo sitio. Cuando hay un objetivo importante, todos los Akritai se centran en él, misteriosamente coordinados, pero nunca juntos.

Por otro lado, la influencia de la Ikhwan al-Safa musulmana es cada vez mayor. Han firmado un acuerdo verbal con la Sociedad de Talamasca para actuar unidos en Constantinopla, pero todavía no se han establecido de manera estable, dedicándose aún a analizar el terreno.

Por último, hay muchos Cazadores Independientes en la ciudad, habitualmente de paso para cumplir con su venganza u objetivo. No cuentan con más apoyo que ellos mismos, pero la alta afluencia de Vampiros y Magos sobre todo asegura la presencia de al menos media docena de ellos en Constantinopla.