|
La Fe mueve montañas. Literalmente. Es la energía fundamental de la Creación, el alimento de Dios, y también el nuestro. La Fe alimenta nuestras capacidades, pero hay un ligero problema con ella.
Nosotros no tenemos Fe. Nosotros conocemos la verdad sobre Dios. Por lo tanto, para llegar a adquirirla, necesitamos de las creencias de los mortales, de su asombro o determinación al conocer los secretos de todo lo creado. Llegar hasta la Fe supone llegar al espacio más íntimo de un mortal, y requiere de esfuerzo y de diversas técnicas y de un proceso determinado.
La revelación
La Siega
Pactos
___________________
LA REVELACIÓN: Es un método bastante rápido de allanar el camino para obtener la Fe. Los mortales creen firmemente en la existencia de los Demonios. Así se les explica en los púlpitos cada día. A pesar de ello, la mente humana se resiste a lo sobrenatural. Por ello, en ocasiones es necesario que el Caído muestre su verdadero rostro, incluso su Faz Apocalíptica, para que quienes presencien tal espectáculo asuman la verdad de lo que ven. Este no es un paso necesario para obtener Fe, aunque sí es bastante utilizado. Lo normal es que los mortales más débiles huyen u olviden lo que han visto, pero algunos permanecerán... y creerán.
LA SIEGA: Este es el proceso más habitual y sencillo para obtener Fe. El Demonio debe convencer a un humano de su existencia, de la verdad del mundo. Algunos potencian la creencia de que son auténticos dioses vivientes, otros explican su papel en la guerra contra el Cielo, otros prometen maravillas. De una manera o de otra, el mortal deberá creer que realmente trata con un verdadero ser del Infierno (o del Cielo en las versiones de Caídos más retorcidas). Cuando llegan a ese punto, pueden alimentarse espiritualmente de la Fe del mortal. Eso no convierte necesariamente a las víctimas en siervos del Demonio, incluso puede que no vuelvan a verlo nunca. Sólo a través de una Siega continuada el mortal puede terminar convirtiéndose en un devoto seguidor infernal.
 |
PACTOS: Este es el método más cómodo de obtener Fe para un Demonio. El mortal no sólo cree en su existencia, sino que acude por su propia voluntad a entregar su devoción al Caído. Para llegar a este punto, el mortal y el Demonio han de llegar a un Pacto, a un acuerdo voluntario. El Demonio ofrece al mortal algo, y éste a cambio le surte de Fe. No importa si existe una relación de devoción, amor e incluso odio. Si el lazo que los une y la fortaleza del pacto son lo suficientemente estables, se mantendrá en pie.
Los Demonios pueden utilizar a este tipo de esclavos para extraer más Fe de la ofrecida en momentos en que sea necesario. Es un proceso peligroso, ya que puede dejar importantes secuelas en los mortales. Los Caídos logran hacer maravillas mediante estos expolios, pero sus esclavos pueden convertirse en muñecos sin voluntad.
|