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EL ESCONDITE DEL DIABLO

Extracto de la declaración de Gael Iaquinti, sospechoso de tener tratos con el Diablo. Segunda sesión. AD 1311

Las herramientas de purificación están permitiendo que Gael libere su alma y relate a los hijos de la Iglesia las andanzas y maquinaciones impuras del Adversario. De especial relevancia son los hechos que a continuación narro para que quede constancia y pueda la Iglesia defenderse mejor de las artimañas de Satanás.

El reo reconoce su participación en complejos y blasfemos rituales en los que asegura que el propio Diablo se ha hecho presente, otorgando a los herejes capacidades y regalos que atentan contra toda naturaleza. Asegura además que Lucifer es capaz de esconderse en los sitios más insospechados, cuyas características paso a resumir.

Asegura el reo que existen objetos capaces de contener el alma del Diablo. Tales Relicarios han sido creados por la mano humana para servir de hogar al Enemigo a partir de materiales determinados que considera son hogareños para albergar a Satanás.

Asegura el reo que una de las capacidades del Diablo es la de poder atarse a determinados objetos, hechizándolos y rodeándolos de un aura de maldad. Se refiere a tales inmundicias como Relicarios Improvisados.

Asegura por último el reo que en determinadas situaciones, el Diablo puede utilizar como Relicario un lugar determinado, hechizando casas, lagunas, senderos u oscuras cuevas que toma como hogar. Añade que existen sobre el mundo conocido y también en zonas marinas lugares que llama Bastiones en los que residen distintas esencias de Lucifer y de los blasfemos cultos de los que se rodea.

Para que conste en acta y como objeto de estudio de la Orden y sea enviado si fuera menester al Provincial para que éste decida lo que sea menester.

Iacobus Fortia