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Varias manadas de toda Normandía se reunieron junto al círculo de piedras. El silencio era absolutamente sepulcral. En el centro del claro estaba Jorg le Puy, uno de los Garou más legendarios de toda Francia. Para muchos de los presentes, verle a él era ver la personificación de todo cuanto Gaia exigía de honorabilidad y sabiduría entre sus herederos.
Frente a él, arrodillado estaba el joven que había aceptado tratos con esbirros del Wyrm. Era inexperto, pero eso no le hacía menos responsable de haber violado una de las más básicas leyes sagradas de la Nación Garou. La voz de Jorg le Puy fue un trueno en medio del bosque.
- ... Y por ello, yo te condeno en nombre de mis hermanos, de nuestros ancestros, de nuestras familias y amigos, a vagar en solitario el resto de tu existencia. No tendrás cobijo en nuestro pueblo. Nuestros túmulos no te darán la bienvenida. Nuestras manadas no te auxiliarán si lo necesitaras. Te despojamos de honor y gloria, y te enviamos al destierro hasta el día en que Gaia se tome el tributo de tu cuerpo y de tu alma.
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Para una sociedad tan tremendamente unida como la Garou es un deshonor impensable vivir en solitario. Pero algunos Lupinos escogen ese camino. Son los Ronin, los parias de la Nación Garou. Algunos de estos Hombres Lobo no aceptan su transformación nunca, y prefieren vagabundear y sobrevivir como puedan en lugar de comprender el legado de Gaia.
Otros, sin embargo, son expulsados y condenados al destierro. Desde ese momento, se convierten en seres inexistentes para el resto de Licántropos y pasan a engrosar la lista de los que carecen de Tribu. En alguna rara ocasión los Ronin se juntan para formar manadas, otros enloquecen, no pocos acaban sirviendo al Wyrm y los hay que incluso se abandonan a comportamientos monstruosos dando lugar así a las leyendas que persiguen a los Hombres Lobo. TERRITORIO: Aunque su número no es muy extenso, se les puede encontrar básicamente en cualquier sitio. Son más numerosos en zonas de fuertes creencias religiosas o en aquellos lugares regidos por Tribus de Hombres Lobo que no permiten ninguna desviación de la Letanía.
TÓTEM TRIBAL: No son una Tribu en sí, así que cada Ronin debe buscarse a los espíritus que le guíen.
DEBILIDAD TRIBAL: Los Ronin tienen escasísimas posibilidades de subir de Rango, y son menospreciados en el mejor de los casos por el resto de Garou.
DONES INICIALES: Lo cierto es que los Ronin pueden aprender cualquier Don, pero es prácticamente imposible que encuentren mentores, y muy difícil que convenzan a un espíritu para que les enseñe parte de su sabiduría. |