Unidos o muertos.
La gente exclama que éstos son tiempos difíciles, yo me pregunto cuáles no lo han sido. Pero sean éstos días peores que los que vivieron nuestros antepasados o no, el hecho es que por fin estamos los Nueve unidos. Tras años de dispersión y de disputas entre nosotros, hemos dejado atrás las viejas rencillas y nos hemos agrupado en lo que hemos llamado el Concilio.
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No te dejes engañar, Laia, por los arrogantes magos de la Orden de Hermes. Ellos te contarán que nos hemos agrupado para fortalecernos frente a la amenaza de la Inquisición y los avances de nuestros enemigos, los Dedalianos. La realidad es que está muertos de miedo. Las llamas de las hogueras lamen las puertas de sus suntosos torreones y ven cada día como su magia por separado no es suficiente para cegar los superstiosos ojos del clero. Por eso nos han llamado, porque el mundo cambia y se les escapa de las manos. Ellos no son como nosotros, querida, no entienden el ciclo de la vida y cuando la muerte les pisa los talones, ya sea con el aliento insalubre de la peste o con el filo asesino de la guerra, se les ocurre pedirnos colaboración. Sí, ahora, después de años de considerarnos brujos, hechiceros de segunda categoría o simples adivinos. Ahora son los divinos Herméticos quienes nos han pedido que nos reunamos en torno a las Tradiciones para preservar nuestro legado.
Y eso hemos hecho. Construir una Fortaleza, Horizonte, en donde poder trabajar por el entendimiento de los hombres y el perfeccionamiento de la magia. De momento sólo estan puestos los cimientos bajo los que guarecernos cuando llegue la Tormenta que los antiguos vaticinan que se avecina.
Quizá la Tormenta la provoquemos nosotros mismos con nuestra mezquindad y nuestro odio. Las Tradiciones no acaban de ponerse de acuerdo sobre sus objetivos... Al fin y al cabo, ¿qué esperaban? Laia, aún no has visto nada y sin duda piensas que un Mago es una señora de nariz ganchuda, fea y con verrugas, más o menos como yo. Pues bien, hay magos árabes conocidos como Ahl-i-Batin y magos devotos creyentes de Dios, como el Coro Celestial. Estamos nosotros, los Euthanatos, que procedemos de la cultura hindú, no entendemos la vida y la muerte como ellos. En definitiva, la Discordia no va a tardar en llegar. Sólo nos cabe esperar que haya hombres sabios capaces de guiar nuestras pasiones.
Veremos qué nos depara la diosa Fortuna en el próximo giro del destino. Abre los ojos, Laia, un nuevo ciclo comienza bajo nuestros pies.
Las Nueve Tradiciones
Ahl-i-Batin (Batini)
Chakravanti / Euthanatoi
Coro Celestial
Cuentasueños Hermandad Akáshica
Orden de Hermes Solificati
Verbena
Videntes de Cronos / Sahajiya
Otros rasgos del Concilio
La influencia del Concilio
Rangos de los Magi
La formación del Concilio |