Portada

 

 

 

CÁBALA DEL PENSAMIENTO PURO (GABRIELITAS)

Los pasos de fray Román Ordoñez sonaban apresurados, incapaces de seguir el brío con el que caminaba el mejor de sus lugartenientes, el soldado de la Orden de Alcántara Guzmán de Núñez. Los tímidos andares del fraile iban acompañados del sonido de su resuello sostenido a duras penas. No podía negar que Guzmán era un hombre decidido en sus convicciones.

Durante cinco largos años había espiado y estudiado cuidadosamente las idas y venidas de cada uno de los habitantes de una granja situada no demasiado lejos de Toledo. Al final, se había descubierto que practicaban artes mágicas arcanas, evidentemente pecaminosas y obviamente inspiradas por Satanás. Con todo, al propio fray Román le asustaron las palabras de su aliado, que sonaban rodeadas de un halo implacable. Observó con la piel de gallina cómo se dirigía a los cinco acusados, cuyo aspecto era lamentable tras el paso por el potro de tortura.

- ¡Herejes diabólicos! Oíd bien mi voz, pues es la voz de las huestes del Cielo. La Iglesia va a condenaros a morir y yo mismo os condeno a sufrir en dicha muerte para ser perdonados de cada uno de vuestros actos paganos. Id ante el Altísimo y arrepentíos, pues si no tampoco habrá sitio para vosotros en la Jerusalén Celestial.

_________________________

Si existe un ejército de Dios, los Gabrielitas se consideran sus comandantes. Guardiantes de la ortodoxia religiosa desde hace siglos, su actividad en la Edad Oscura es frenética persiguiendo a herejes, usureros, paganos y practicantes de la Magia. Basan sus creencias en unas revelaciones del arcángel Gabriel a uno de sus miembros, según las cuales son los defensores de la doctrina. Curiosamente, acogen en su seno a algunos creyentes considerados herejes por la Iglesia (como algunos Templarios), pero que ellos ven como hombres rectos que necesitan una guía espiritual.

Además de sostener la Inquisición, donde trabajan codo con codo con los Cazadores, han participado en Cruzadas, construido catedrales y organizado órdenes de caballería y hospicios que ayudan a los más necesitados. Con todo, la paranoia impera entre sus filas, considerando en ocasiones como enemigos a espiar a sus propios compañeros de la Orden de la Razón.

ESFERAS AFINES: Fuerzas y Mente

ESTILO: Oraciones, invocaciones y exorcismos forman parte de sus acompañantes diarios, aunque no pocos se valen la tortura, el fuego o el agua para llevar a cabo sus gestas. Cuando deben ser discretos utilizan pasajes de las Escrituras como códigos secretos.

GRUPOS: Los Gabrielitas se dividen en tres facciones interrelacionadas entre sí y jerárquicamente organizadas.

Illustroferatores: Alimentan a los hambrientos y cuidan a los enfermos, vigilando que ningún curandero se acerque a ellos. Vigilan la ortodoxia y en ocasiones predican en aldeas y ciudades.

Poenitenti: Actúan como defensores de los débiles y confesores, aunque muchos de ellos se han convertido en espías entre las filas de los infieles.

Venatores Maleficorum: Son los soldados de la Cábala. Conocedores de las leyes y del manejo de las armas, luchan contra los infieles y hechiceros que no se someten a métodos más suaves. Consideran a las otras facciones las "Palomas de Cristo", mientras que ellos se hacen llamar los "Halcones de Gabriel". Son la fuerza de choque directa de la Orden contra los seres sobrenaturales de cualquier tipo.