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- Tomad esta hierba aromática y rezad mucho, pues será la manera en que vuestro desequilibrio en los humores pueda subsanarse lo más rápidamente posible.
El anciano sacerdote hizo la señal de la cruz con un breve responso sobre el catre del dolorido Robert Estuardo. El noble escocés tenía graves fiebres, sudores fríos, vómitos y un dolor creciente en su vientre. Apenas podía hablar debido a su estado, pero fue capaz de murmurar el nombre de su hija. María Estuardo había sido enviada a estudiar fuera de las tierras de Escocia, a Francia, donde se había convertido en una señorita con más cultura que prácticamente cualquiera de los vasallos de su padre.
La joven se sentó a un lado del inmenso camastro tras apartar el dosel y le indicó cariñosamente a su padre que no hiciera más esfuerzos para hablar.
- Tranquilo, padre. Sé de sobra que ni esa hierba ni la invocación a todos los arcángeles iba a remediar vuestro sufrimiento- La joven sacó un agudo estilete y también un fortísimo licor que ofreció a su padre- Bebed hasta perder el sentido. Os voy a curar, pero os va a doler mucho.
Con sumo cuidado, María se dispuso a extirpar el apéndice implorando en voz baja que su padre no se desangrara durante el proceso.
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En tiempos casi olvidados, en Grecia, Egipto e incluso China, esta Logia era venerada como la cúspide de la sabiduría que podía alcanzar un ser humano. Los médicos eran respetados por su educación, sabiduría y conocimientos no sólo del cuerpo humano, sino en otros campos como la alquimia o la física. Pero los tiempos han cambiado. Ahora la Iglesia considera heréticas la mayor parte de sus prácticas, y han de llevarlas a cabo en el secreto más absoluto.
Se han quemado hospitales y torturado a muchos de ellos al ser descubiertos. Pero en su fuero interno saben que la humanidad les necesita, y pronto esa necesidad se hará imperiosa a juzgar por las extrañas muertes por pestilencia que se han registrado en algunos puertos europeos. Cirujanos, herbolarios, botánicos y hasta enterradores engrosan la lista de la Logia que busca el amparo de los defensores de la Razón en Centroeuropa y entre las comunidades judía y musulmana.
ESFERAS AFINES: Vida
ESTILO: En los quehaceres de los Cosianos se unen la prepararación de hierbas y ungüentos, los códigos matemáticos y las invocaciones celestes. Hierbas, pociones e instrumental quirúrgico forman parte de sus equipos habituales, aunque muchos no se han despegado todavía de la superstición popular y hacen uso de remedios caseros o legendarios.
GRUPOS: Mientras los médicos mortales caminan a tientas por la oscuridad, los Cosianos han iluminado diversas áreas del saber y la curación.
Casa de la Mandrágora: Estudian herbolaria y agricultura. La mayor parte de ellos vive en regiones aisladas de todo el mundo conocido donde son más conocidos como curanderos que como físicos.
Casa del Fuego: Alivian las plagas y aislan las enfermedades. La mayor parte ha viajado mucho y persigue las dolencias según se extienden para erradicarlas.
Casa de los Libros: Muchos permanecen en los grandes centros médicos de la Antigüedad (Grecia, Egipto) estudiando y enseñando sus artes, que transmiten también en documentos que circulan entre las Logias.
Casa de los Cuchillos: Expertos en la cirugía de toda clase, muchos han de permanecer ocultos por realizar prácticas prohibidas como las disecciones. Es habitual verlos en los campos de batalla.
Philaxoi: Se la considera una Casa menor, ya que está formada casi exclusivamente por aprendices que no han desarrollado en su totalidad las artes de la medicina y se dedican a proteger y defender a los Cosianos. Muchos son soldados con experiencia de campo en amputaciones y heridas semejantes, pero más diestros con una espada que con un bisturí.
Casa del Olimpo: Es un gremio absolutamente secreto, incluso para muchos Cosianos. Se dedican a la experimentación, la creación y los estudios alquímicos en pos de lograr la inmortalidad.
Casa de Hua T'o y Manos de la Misericordia: Desprecian a los Cosianos, aunque técnicamente no dejan de ser parte de ellos. Son médicos de las culturas oriental y musulmana que han desarrollado sus propias artes curativas, desde la acupuntura al hachís. |