La Razón está descubriendo en este siglo que el futuro está en sus manos. El hombre vuelve a girar hacia las artes, la ciencia, la arquitectura o las matemáticas largo tiempo olvidadas. Donde había oscuridad, regresa la luz. Donde existía el caos y el miedo, ahora los Dedalianos crean un nuevo orden.
• Logias: Si algo caracteriza a la Orden de la Razón es su sentido práctico. A diferencia del Concilio, los Dedalianos son capaces de establecer sus centros bajo casi cualquier apariencia. Castillos, hospitales, puertos o claustros de conventos sirven como base para las Casas Gremiales de cada Convención. Su influencia en las nuevas ciudades, o en las antiguas que resurgen, es fundamental, ya que sin su esfuerzo, dinero ni iniciativas el mundo habría olvidado que una vez existió Roma o Grecia. Son santuario, escuela y taberna.
• Las artes: Todas las ramas de las humanidades, desde la filosofía a la pintura, de la lógica a la arquitectura son el resultado directo de la razón humana. Por eso, cerca de los pintores, escritores o creadores de la Edad Oscura suele haber un Dedaliano. Los nobles y monarcas con mayores vistas de futuro entienden de inmediato su importancia para el progreso de sus posesiones.
• Cortes: La mezcla de ideas innovadoras y riqueza de la Orden les convierte en miembros habituales de los consejos de los reyes o de los grandes mercaderes o nobles de todo rango.
• La Iglesia: Los Gabrielitas son mano y mente de la Inquisición. El respeto al orden y el amparo de nuevas iniciativas piadosas a la vez que innovadoras mostrado por clérigos de ambiciones políticas son un abono perfecto para los planes de la Orden de la Razón.
• Universidades: Son el terreno abonado para el florecer de la Razón. En ocasiones las Logias operan en su interior o directamente las crean. Son la base de toda la estructura Dedaliana; el lugar donde aprender el saber del hombre, donde analizarlo y también desde el que mejorarlo con la creatividad y el esfuerzo de cualquier Dedaliano.
• Sociedades secretas: Aunque la mayoría espera, desea o está convencida de que el futuro será de la Orden, todavía en la Edad Oscura la mayor parte de sus prácticas e ideas son miradas con recelo como heréticas, por lo que los Dedalianos suelen agruparse en grupos místicos, secretos y con códigos propios. Masones, Templarios o Rosacruces agrupan a estudiosos que, sin dejar de lado a Dios, ensalzan su propio conocimiento y raciocinio. |