Portada

 

 

 

AHL-I-BATIN (BATINI)

Se movía sinuosa en las sombras de Bagdad. Reptando por los tejados, esperando a que su presa se quedase a solas para engullirle como si fuera una cobra.

Las negociaciones habían fracasado. Los occidentales querían controlar la ruta del incienso y la mirra desde el sur de Arabia hasta el Cuerno de África, y no parecía haber nada que hacer para cambiar su opinión.

Gonzalo de Valladar era el mayor opositor a que Habibi y sus aliados tomasen el control de una ruta que conocían a la perfección tras años de dedicarse al negocio. Bilquis era la encargada de “convencerle” de que su decisión no había sido la más acertada.

Esperó pacientemente a que las últimas luces de la casa se apagasen. Centinelas cristianos custodiaban todo el jardín, pero a ella ni siquier la verían. Abrió un portal de conexión desde el tejado de una de las casas hasta la misma habitación de Gonzalo. Roncaba como un cerdo, matarle habría sido sencillo. Su cuello quedaba desprotegido, y el guardia de su puerta se había marchado en busca de las mujeres del harén. Nadie hubiera acudido a socorrerle.

Pero ese no era el trabajo de Bilquis. Para matarle se podía contratar a cualquier ratero por muy poco dinero. Pero si el cristiano moría, el trato con los árabes también estaba muerto. Bilquis abrión un dimunuto saco de cuero negro y esparció unas hierbas a su alrededor, trazando un círculo en el aire. Después concentró en los sueños de Gonzalo y su mente se abrió clara ante ella...

Manipularle fue sencillo, Bilquis le inculcó la idea de que sus compañeros de viaje le quería engañar y de que la única persona de confianza era el bueno y amable de Habibi. Él sí que miraría por sus intereses, mejor que esos cristianos ambiciosos.

El trabajo estaba hecho. El pacto fue firmado en dos días y Bilquis fue colmada de oro por ello, aunque ningún hombre le diera siquiera las gracias. Era la jerarquía de los Ahl-i-Batini, y eso sigficaba la ley.

 

_________________________

Los Ahl-i-Batin fueron protagonistas de las Cruzadas, tanto de negociadores como de guerreros. En la convulsa Edad Oscura se han convertido en políticos y diplomáticos respetados tanto por el Concilio como por la Orden de la Razón. Aparecen en momentos concretos, generalmente en situaciones de graves crisis, para ejercer su mediación y luego marcharse.


Los Batini tienen abiertas las puertas de casi todas las Alianzas del Concilio gracias a que su intervención fue crucial para el fortalecimiento de este consejo mágico.
Desde sus Alianzas en todo Oriente Próximo, el norte de África y Al-Ándalus mantienen contacto con todas las Tradiciones gracias a su magia de la distancia y su red de comunicación telepática. Son amantes del trabajo y de la dedicación exclusiva, aunque algún grupo de ellos simpatiza con el Islam más tradicional. Las mujeres de la Tradición suelen dedicarse a la adivinación y la narración.

ESFERAS AFINES: Conexión y Mente

ESTILO: El Batini suele valerse de las oraciones, la meditación y los cánticos para realizar su Magia. La danza o las matemáticas son también focos comunes. Sus hechizos suelen ser calmados y ordenados, buscando la cohesión con el Todo que es la realidad. Algunos practican la alquimia, aunque sigue predominando en ellos la filosofía espiritual antes que el ansia de riqueza material.