Portada

 

 

 

CHAKRAVANTI (EUTHANATOI)

Hay momentos en los que la soledad nos pesa y se nos adosa al alma.

Hay momentos de vacío en el estómago. Vacío. Nada.

Momentos en los que miras atrás y descubres que has tenido una vida vacía, con instantes vacíos y no te queda nada de lo que fuiste, nada que poder mirar sin vergüenza.

¿Qué has hecho hasta llegar aquí?

Años, meses, horas, minutos, segundos... Todos los has desperdiciado. Y ahora imploras que me dé la vuelta, que ignore tu carne ajada, tus encías vacías, tus manos débiles. Quieres que no mire el sudor frío y malsano que te recorre desde hace días, que cierre mis ojos a la herida gangrenada de tu pierna.

Pero no, Emmanuel, ya es tarde para una segunda oportunidad.

Afronta que tu vida no ha valido la pena. Ha sido un desperdicio de principio a fin.

¿Quién está ahora contigo a tu lado mientras agonizas?

Es la inmensidad de tu soledad lo que te asfixia, lo que te impide respirar. Una soledad que te anega los pulmones y deja poco a poco todo el aire fuera. Relajate, lo peor está por venir.

Tus errores, uno a uno, vuelven a tu recuerdo y su dolor se extiende por tus venas, llega a cada pedazo de carne de tu cuerpo para que sufras por lo que has sido, por lo que has hecho.

Sí, agárrate fuerte a la cama, y no chilles, intenta por lo menos conservar cierta dignidad, o el dolor será mayor. Tu dolor se nutre de propio dolor.

Sólo queda una cosa, un último paso y estarás, por fin, muerto. Lo que no creo es que lo tuyo vaya a ser “descansar en paz”, pero eso ya no es mi cometido contártelo. Tu odio se acumula en tu pecho, tu odio hacia el mundo, hacia tu familia, hacia ti mismo. La rabia que has acumulado en toda una vida, ¿la sientes? ¿Notas como crece? Tus pulmones cada vez más llenos de soledad, la ausencia de aire llega a un punto insoportable, pero no lo notas, el dolor de tus músculos es demasiado grande como para percibir que no puedes respirar. Retuércete, Emmanuel, porque pedir clemencia no te servirá de nada. Podrías intentar arrepentirte, pero tu corazón está demasiado lleno de odio como para albergar ningún otro sentimiento.

La sangre brota de tus oídos, sordos ya de recordar palabras.

Tus manos retuercen las sábanas, como si así pudieran calmar el dolor que padeces, y tus ojos se quedan en blanco, incapaces ya de concebir el mundo.

Y, ya por fin, la rabia se revuelve en tu pecho, como las olas chocan contra el acantilado, y tu corazón estalla.

-Maestro...!Maestro!... ¿Qué es lo que acabáis de hacer? ¿Cómo podéis acabar de matar a este hombre con tanta crueldad?- las lágrimas se resbalan por el rostro de Bertrand.

- Era su hora de morir. Lo que hacemos en vida se paga, Bertrand. Nuestros recuerdos dejan su huella en nuestro cuerpo, así como tiempo traza arrugas en nuestra piel. Él mismo se ha forjado esta muerte agónica, de modo que no lo compadezcas. Los que le conocieron no lo harán.

Bertrand contempló el cadaver y no fue capaz de ver los misterios de la Rueda de la vida. Aún era un principiante, y para el un muerto era sólo eso, un muerto.

____________________

Los Chakravanti o Euthanatoi son el puente entre la vida y la muerte. La creación es para ellos un ciclo continuo de reencarnación y renacimiento del que son vigilantes y participantes. Esta Tradición pretende que la rueda que da movimiento al ciclo nunca se detenga... para lo cual puede bastar una palabra... o puede ser necesario un asesinato de alguien ya anquilosado.


La nigromancia, el contacto con los fantasmas, la adivinación y el esoterismo rodean la actividad de estos Magos de aspecto generalmente impasible. Muchos conocen también los secretos de la fortuna y de las enfermedades.
Esta Tradición está en una continua lucha con la atracción por la muerte llamada Jhor. No pocos Magos caen en la tentación de la locura o la depravación, por lo que deben estar atentos a las consecuencias de cada uno de sus hechizos.
Son la determinación del Concilio, y su contacto con el Más Allá...

ESFERAS AFINES: Entropía o Espíritu

ESTILO: Las herramientas y modo de hacer su Magia dependen del origen del Mago. Los celtas pueden preferir los rituales paganos, mientras que los hindúes pueden recitar plegarias repetitivas. En todo caso, todas las Artes de los Chakravanti dejan irremediablemente una Resonancia mortecina, fría e inquietante. Los sacrificios y las armas son acompañantes comunes de esta Tradición.