El arte de pasar desapercibidos a los ojos mundanos ha permitido a los Vampiros subsistir frente a la humanidad a lo largo de los siglos. Esta Disciplina engaña a los ojos de la víctima, haciendo que no perciba lo que realmente tiene delante, por lo que es una herramienta perfecta para ladrones y espías de la sociedad vampírica.
NIVELES:
1) El Vampiro puede pasar totalmente desapercibido siempre que encuentre un lugar medianamente apartado de la vista.
2) Este nivel es un perfeccionamiento del anterior. El Cainita se mantiene oculto con un efecto parecido a la invisibilidad. No deja de ser visible, pero la mente de quienes lo rodean o le ven no asimila su presencia de modo que es como si no existiera para ellos.
3) Con este poder, el Vampiro obtiene la capacidad de variar su rostro para tomar la apariencia de otra persona, generando una nueva imagen que se superpone a la suya y es la única perceptible.
4) El Cainita puede desaparecer a plena vista, incluso aunque esté delante de testigos. Esta desaparición genera confusión si es demasiado evidente o no se logra a la perfección (dejaría al Vampiro como un fantasma), pero puede llegar a ser tan efectiva como para que quien esté enfrente no recuerde ni siquiera haber estado con el Vampiro que desaparece.
5) Con este poder, el Cainita puede usar cualquiera de los otros niveles de Ofuscación sobre un grupo para camuflarlo, independientemente de si sus miembros tienen Ofuscación o no.
ES DISCIPLINA DE CLAN PARA... : Assamitas de la casta Guerrera, Gangrel Urbanos, Malkavian, Nosferatu, Seguidores de Set, Samedi y Baali.
ESPECIAL:
- Cualquier descuido que genere ruido, como pisar una rama, hace que se rompa el efecto de la Disciplina.
- La mente animal no puede ser engañada como la humana al carecer de inteligencia, por lo que la Ofuscación sólo les confunde.
- La Ofuscación se contrapone al Áuspex. Un Vampiro que tenga más nivel de Áuspex que el Ofuscado romperá el efecto de la Disciplina. |