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Cayó de rodillas.
En su mente revivía una y otra vez la sangre, las heridas de aquel cuerpo que una vez amó... había sido terrible pero necesario. Lo importante es que no había flaqueado a la hora de exterminar a las fuerzas del mal, aunque fuese tan difícil creer que estuviesen encarnadas en aquel angelical rostro. No cesaba de repetírselo para desterrar sus angustiados remordimientos. Cerró los ojos con fuerza sintiendo el escozor de unas lágrimas inexistentes. Toda su alma se agitaba presa de incontenibles escalofríos; necesitaba encontrar de nuevo paz en su espíritu y había una única forma de conseguirlo.
Con una mano palpó frenéticamente entre su pobre vestimenta hasta encontrar el cálido y reconfortante contacto del crucifijo al que asió con desgarradora necesidad. Poco a poco las sombras en su interior fueron apartándose como los jirones de nubes dejan paso al sol...
La luz de Dios brilló dentro de él y entonces supo que había obrado bien.
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Dios ha elegido a los Cainitas. Bien sea como Su herramienta en Su obra, o bien sea condenándolos como seres malditos, el Creador ha fijado su atención en la herencia de Caín. Los Fieles son Vampiros que se mueven gracias a sus fuertes creencias religiosas, ya sea en Dios, Alá, Yahvé o cualquier otra deidad.
Algunos son penitentes o sacerdotes que tratan de purgar sus penas, mientras que otros no desmerecen a ningún inquisidor por la violencia de sus actos. No pocos están entre los Vampiros más poderosos, controlando la Iglesia con mano de hierro y liderando a su lado a masas de fieles o cruzados.
Esta Vía es una de las más jerarquizadas. Existen sacerdotes de cenizas encargados de predicar los principios de la Vía Caeli, así como congregaciones e incluso órdenes monásticas o de caballería Cainitas (como la Orden de Canticler) Asimismo, estos Vampiros devotos tienen sus propios templos y celebran sus ritos religiosos, incluso sometiéndose al peligro de verse heridos por la Fe Verdadera.
CAMINO HABITUAL PARA... Capadocio, Toreador, Lasombra, Salubri...
REFLEJO EN EL AURA: Santidad
SENDEROS:
- Divinidad: Estos Fieles se consideran los pastores de la Humanidad. Se ven por encima de ella, con la divina misión de guiarla y llevarla hacia la luz. Se consideran superiores y especialmente favorecidos por el Altísimo, y no toleran la intromisión de la humanidad o de otros Cainitas en la dirección espiritual de su rebaño.
- Venganza: Estos Cainitas son los estandartes de las guerras de religión. Convencidos de que Dios sabrá salvar a los suyos, se consideran las manos que obran Su furia. Se rigen bajo rígidos códigos de conducta y tienen una visión particular de la sangre: al igual que la Comunión pacifica el espíritu, la toma de Vitae calma a la Bestia.
- Penitencia: Estos Vampiros se consideran condenados por Dios y creen que deben pagar tal condenación eterna purgando sus pecados hasta el final de los tiempos. Muchos comparten la vida ascética de muchos monjes mortales, ahondando en las miserias de su condición de monstruos entre los Hijos de Dios. Se alejan de los lujos para humillar a la Bestia y, así, dominarla.
- Lágrimas: Esta es una Senda casi exclusiva de los cazadores fanáticos del Clan Salubri. Creen que Dios les maldijo con la obligación de exterminar el Mal del mundo, particularmente el infernal o demoníaco. Y a ello entregan su existencia. Si el Diablo llega a vencerles o a poseerles, son quizá los únicos Vampiros capaces de suicidarse. |