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La mujer se sentó a la mesa tenuemente iluminada por la claridad del candelabro. Con un suspiro, escuchó los pasos del sirviente que traía una bandeja rebosante de comida y se apartó con suavidad para facilitarle la tarea.
-Gracias, Mateo.
La voz se acompañó de una sonrisa agradecida a pesar de que el plato de carne que humeaba ante ella, lejos de resultar apetecible, le provocó una atenuada sensación de rechazo. Por el contrario, un aroma dulce e insinuante llegó hasta su nariz... Podía oler y sentir los latidos de la sangre que corría por las venas del joven sirviente con tanta intensidad que se sintió mareada. Aún así, cogió con firmeza los cubiertos en un gesto que a pesar de los siglos no había olvidado. Esos pequeños detalles eran los que mantenían con vida su instinto de supervivencia en aquel mundo de tinieblas...
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Los Pródigos se aferran para bien o para mal a su condición de humanos. Quizá ahora reconvertidos a una nueva naturaleza, pero humanos en aspecto, sensaciones, intereses y forma de vivir. Todos recuerdan a su familia, sus amantes, lo que una vez fueron... y lo que no quieren dejar de ser.
Seguir este Camino es una lucha contra la Bestia indómita que habita en todo Cainita por la vía de la negación de la misma. El vampirismo es una condena para el Pródigo, que intenta reforzar su recuerdo de la mortalidad para no enloquecer y convertirse en un monstruo. Intenta conservar cualidades como la misericordia, la caridad, el compañerismo o la sinceridad.
El Pródigo evitará matar a menos de que sea estrictamente necesario. Como humano que intenta ser, es un animal social que acude a reuniones, encuentros y lugares de encuentro de los humanos, desde iglesias a plazas del mercado. No pocos tienen a humanos como protegidos o siguen la vida de la descendencia de su propia familia.
CAMINO HABITUAL PARA... Capadocio, Toreador, Lasombra, Salubri, Brujah, Tremere...
REFLEJO EN EL AURA: Normalidad
SENDEROS:
- Aliento: Estos Pródigos tratan en todo momento de parecer en su no-vida y sus actos humanos. Trabajan como ellos, viven entre ellos si es posible y procuran no alimentarse de personas vivas. Niegan su condición en la medida de lo posible para convencer a su Bestia de que no han perdido su naturaleza humana.
- Vigor: Estos Vampiros están entre los más alejados de la ética purista del Camino. Son Vampiros que se trasladan continuamente de ciudad en ciudad, buscando nuevas culturas o nuevas aventuras. Muchos de ellos participan en batallas para vivir las pasiones de los humanos o se enrolan en caravanas de comerciantes. No se consideran necesariamente iguales a los mortales, pero saben que necesitan evolucionar con sus sociedades para no quedarse anquilosados.
- Comunidad: Estos Cainitas buscan la salvación mediante la compañía. El modo de ser acompañado es muy variado... Desde alumnos hasta amantes, de cultos de devoción al Cainita hasta verdaderas cuadrillas de amigos. Este tipo de Vampiros viven siempre en las ciudades y tratan de hermanarse con las estructuras de los mortales.
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