Para un Wraith el resto de seres sobrenaturales carece de interés. Sólo cuando las actividades de los demás interfieren en sus asuntos se preocupan por estudiar qué hacer con ellos. Entre medias, procuran centrar su atención en los mortales, lo que inevitablemente les acaba llevando a enfrentamientos con otro tipo de criaturas que también tienen una gran influencia entre los vivos.
Vampiros: Los Cainitas eran para los Wraith una especie de escalafón inferior. Los consideraban niños a los que por alguna razón la Muerte les concedía una nueva oportunidad, pero les denegaba el premio de la trascendencia. Esa visión ha cambiado con la aparición de la familia Giovanni. Su falta de respeto hacia el Más Allá mostrado en sus poderes nigrománticos y su extraña capacidad para manejar la mente de los fantasmas ha puesto sobre aviso a toda Estigia.
Garou: Se podrían contar con los dedos de una mano las veces que los Lupinos y los Wraith se han encontrado. Sólo en caso de Hombres Lobo despistados en sus viajes por la Umbra o con un extraño sentido de la curiosidad se han visto ambas criaturas. Los Lupinos temen a los fantasmas, y éstos no entienden la cosmología de los Garou, por lo que se ignoran mutuamente.
Otros Cambiaformas: Pasa básicamente lo mismo que con los Hombres Lobo.
Changeling: La Buena Gente y los fantasmas apenas se entienden, pero sus encuentros son comunes. Parte de los Changeling comparte el interés por lugares tradicionalmente "encantados" con los Wraith. En algunos casos pueden llegar a soportarse, pero por lo general los unos intentan expulsar a los otros. Sólo los Sluagh tienen un trato continuado con los Wraith.
Demonio: Si hay algún ser que atemoriza a los Wraith son los Demonios. Para algunos son fallecidos que han caído presa de un enemigo que no quieren ni nombrar, mientras que para otros son una especie de vigilantes superiores. Los más ávidos de emociones fuertes pueden prestarles ayuda si tienen algún objetivo humano común, pero por lo general tratan de evitarlos porque consideran que sea donde sea donde vivan, debe ser peor que Estigia.
Cazador: Los Wraith no temen al Cazador medio, pero sí tienen un respeto especial por aquellos seres humanos capaces de realizar exorcismos. Tratan de mantenerse alejados de estos humanos elegidos, aunque atormentan casi por diversión a los que no pueden dañarlos. Les da mucha curiosidad la Talamasca, aunque de momento no suelen desvelarle secretos importantes.
Momia: La existencia de estos seres confunde a los Wraith. No acaban de comprender su capacidad para interactuar con las Tierras de la Piel con más facilidad que ellos, aunque por lo general los consideran como a iguales. Es común que tengan trato e intercambien información a cambio de favores mutuos.
Magos: Los Wraith mantienen diversas relaciones con los Magi. Con aquellos respetuosos con su existencia y sus leyes suelen ser incluso buenos aliados. En cambio, tienen un enfrentamiento directo con los nigromantes y los que pretenden hacer uso de la Muerte y sus hijos en su propio beneficio.
|