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AL OTRO LADO

No resulta fácil volver a nacer como Wraith. Aunque los seres humanos creen fervientemente en la existencia de una vida después de la muerte, todos y cada uno de ellos han tenido algún momento de duda, de temor a morir y no volver.

Por eso, todo Wraith debe acostumbrarse a su nuevo estado. Este proceso requiere de la aceptación de una serie de nuevas características y de un intrincado proceso mental para asimilar que se sigue existiendo, aunque ya no se esté vivo. Además, los Wraiths sienten aún la cercanía de los seres vivos, permaneciendo encadenados a cosas o seres queridos de su pasado. Los más instruidos y decididos pueden incluso interactuar todavía con el mundo de los vivos.

Los Wraith poseen una serie de características que les hacen seres únicos:

Poderes innatos: Todos los fantasmas tienen una serie de habilidades que aparecen por el mero hecho de renacer en la Tierra de las Sombras:

Visión de la muerte: Al vivir los Wraiths, en la Tierra de las Sombras, pueden ver como afecta el Olvido a las cosas y seres de las tierras de los vivos, viendo a la gente cercana a la muerte como un cadáver, o una planta podrida o los carruajes abollados. De este modo, los Wraith pueden encontrar puntos débiles en sus enemigos vivos.

Visión de la vida: Gracias a este don, los Wraiths, son capaces de ver las auras de todo ser animado, permitiéndoles percibir su naturaleza humana o no y su estado emocional.

Sentidos aguzados: Todos los Wraiths tienen unos sentidos muy desarrollados que les permiten afinar sus capacidades hasta límites insospechados. Este don también tiene sus inconvenientes, ya que los estímulos fuertes pueden incapacitarlo durante un tiempo indefinido.

Insustancialidad: Este es el don más importante de los Wraith, ya que les permite a cambio de consumir algo de su Corpus la capacidad de atravesar objetos sólidos como paredes o balas.

Grilletes: Son objetos y otro tipo de cosas en las Tierras de la Piel que han significado mucho para el Wraith en vida como un juguete, una pluma, una casa y un sinfín de cosas más. Estos son los objetos que anclan al Wraith en las Tierras de los Muertos.

Pasiones: Las Pasiones son deseos, instintos insatisfechos, emociones y necesidades tan fuertes o más que la muerte misma. Odio, dolor, amor, son algunas de las pasiones que atan a los Wraiths a las tierras de los vivos y de las que se alimentan. Tanto los Grilletes y las Pasiones se pueden romper o perder, bien resolviéndolas o si son destruidos o superadas con un Arcano

Pathos: El Pathos es la energía o emoción pura de la que se alimentan los Wraiths extrayéndola de las emociones de sus Pasiones. También son usadas para alimentar sus poderes y alimentar los artefactos o reliquias.

Corpus: El Corpus del Wraith es la materia de la que está hecho el cuerpo del espectro en el mundo subterráneo. También se le llama ectoplasma. Cuanto más sólido sea, más difícil será destruir al Wraith. Si esto llegara casi a suceder, el Wraith sufriría un tormento, en el que la Sombra intentaría controlarlo o destruirlo. La apariencia del Corpus de un Wraith viene determinada por la imagen residual que tiene el Wwraith de cuando estaba vivo apareciendo con la ropa que más veía adecuada en vida, aunque algunos lucen una apariencia totalmente inhumana. Muchos modifican su Corpus con el Arcano de Moliar, con efectos puramente estéticos. El Corpus puede ser recuperado descansando o usando Pathos.