[Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

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Marcelo Gozza (Endimion1)
Brujah antitribu

Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#11

Mensaje por Endimion1 » 19 Sep 2021, 20:14

Marcelo dibujó una sonrisa socarrona en su rostro al ver aparecer a sus hermanos en la sala de combate. Primero el sacerdote, el cual era como una luciérnaga en mitad de una nube de polillas. Por mucho que se esforzara su ropa y su porte, tan limpio y elegante, resaltaba demasiado entre la multitud. Caso distinto era Ojo Puto; su ductus llevaba ropa más apropiada para mezclarse con la multitud y sus dones, a buen seguro, le ayudaban a desviar miradas curiosas de sí mismo.

Con paso firme, y sin dejar de mostrar su amplia sonrisa se acercó al nosferatu y apoyó su espalda junto a la pared situada detrás de Nardone. Sabía que sus hermanos estaban incómodos entre tanto humano, de hecho con el paso del tiempo el propio Marcelo también se sentía cada vez más a disgusto entre los meros mortales, pero aquel era un mal necesario.

-Se que este no es tu rollo Ojo Puto -dijo el brujah posando su mano en el hombro de su hermano. Pero creo que esta es una de nuestras mejores bazas. Se que la cosa aún está tranquila, pero el cebo ya está lanzado y ahora ver si algún puto pez termina picando. Además, le vendrá bien a Lenhart moverse por este tipo de "ambientes", me da en la nariz que no está muy acostumbrado a desenvolverse por los bajos fondos, igual que yo no lo estoy a moverme entre la alta sociedad, pero, por suerte o por desgracia, es más común estar entre parias que entre millonetis.

El florentino quedó a la espera, sin dejar de observar el lugar. Era extraño que ningún otro hijo de la Espada hubiera hecho acto de presencia pero, dadas las circunstancias, tampoco era de extrañar. Quizá era demasiado pronto, o quizá sus preocupaciones a cerca de la diana que tenía pintada en el culo fueran más propias de su paranoia que de la realidad...

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Corso
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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#12

Mensaje por Corso » 10 Oct 2021, 18:19

Los tres cofrades de la «Sin Nombre» asistieron al espectáculo durante un par de largas horas.

No cabía duda sobre que la congregación de la que Marcelo era benefactor, aquel rebaño encabritado y sudoroso, estaba poniendo toda la carne en el asador sobre el ocre de la arena. Las peleas se iban sucediendo con intensidad, tal y como se podía ver en las peleas de perros - qué eran para los tres cainitas sino eso -, pero por extraño que pareciese, por debajo del olor a sudor y a sangre, del sobrecogedor sonido del crujir de huesos, se podía percibir una sensación que rara vez acompañaba a una turba de borregos con ganas de gresca: respeto.

Los combatientes se pegaban y pateaban, se agarraban y retorcían, con todas sus ganas, sí, y sin embargo, cada uno de los caídos era recogido, sacado del «ring» y animado por el resto con palmadas en la espalda y una buena jarra de cerveza caliente para regar su reseco gaznate.

«Buena llave...» «Casi lo tenías...» «Mañana eso te va a doler de la hostia...» «Enjuágate la boca con grappa y escupe...» «Buen asalto, colega, me lo has puesto difícil...»

Y entonces, sin más ceremonia, la violenta liturgia volvía a empezar, y otros dos feligreses volvían a subir las revoluciones del antro del brujah antitribu. Éste lanzaba furtivas miradas a sus hermanos, quién sabe si esperando su aprobación, o simplemente buscando en sus miradas un indicio de ganas de participar ellos mismos en algún combate. Ojo Puto, se limitaba a sonreir como un viejo mastín ante un hueso, debatiéndose en si aquella panda de borregos le suscitaba diversión, o solo desprecio, pero se mantenía apoyado contra la pared con la mirada al frente. Sería fácil, dolorosamente sencillo, saltar sobre ellos y despedazarlos, uno a uno, antes de que siquiera se diesen cuenta de qué tipo de seres les estaban observando. Pero aún así, aunque casi de forma automática la bestia había empezado a ronronear en su interior, dejó la dulce promesa de meterse en faena para alguna otra noche.

Lennart se percató de los pensamientos de su ductus de inmediato, pues sus propios colmillos se extendieron bajo las encias con los primeros chorros de sangre derramada. Cada nariz rota y labio partido se le antojaba una invitación directa a librarse de las cadenas de las «buenas formas» y los prejucios hacia su clan. Podía ser que el lasombra no se encontrase en su elemento, pero la tentadora llamada y embriagador olor de la sangre, al fin y al cabo, era igual de fuerte para todos. Él, como legítimo heredero de la vitae que encerraban sus venas, sabía que podría participar de aquel burdo teatrillo de una forma mucho más sutil, e infinitamente más...oscura; casi sin tener que mancharse las manos. Sin embargo, demostrar de lo que era capaz de una forma tan burda, no solo mancharía su reputación a ojos del clan en Florencia, sino el de su propia Dama, algo totalmente intolerable.

Transcurrido ese tiempo, cuando ya más de la mitad de la turba había participado en la fiesta, los tres sabbats empezaron a temer que esa noche ningún otro no-muerto haría acto de presencia en el club. En parte, no era de extrañar, pues como ellos mismos, la idea de que cada manada hubiese replegado filas tras lo ocurrido la noche anterior, era más que posible. Con la posibilidad de que otro cainita acudiese por allí prácticamente descartada, Marcelo alzó la vista y dirigió la mirada al otro lado de la arena. No sabía cuánto tiempo llevaba allí, y mucho menos cómo diablos no se había dado cuenta hasta ahora, pero sin llegar a estar del todo escondida, la figura de un tipo de aspecto bohemio y belleza indudable permanecía erguida tras varios de los parroquianos, observándolo todo con una serenidad inquietante.

Seguramente no era el cainita que esperaban ver esa noche, pero si sabía que el nombre de su visitante era de esos que al pronunciarlo a uno se le encogían los huevos. Justo en el momento en el que Gozza iba a avisar de su presencia a Ojo Puto y Lennart, Fabrizio del Piero, el sabueso de la Arzobispo, le saludó desde donde estaba con una fría inclinación de cabeza.

Marcelo Gozza (Endimion1)
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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#13

Mensaje por Endimion1 » 12 Oct 2021, 10:38

Todavía con un atisbo de sorpresa en su rostro Marcelo devolvió el saludo con un movimiento de su cabeza al tiempo que posaba su mano en el hombro de Ojo Puto con la intención de hacerle caer en la cuenta de la llegada del sabueso. De alguna manera ese cabronazo había llegado a su local y había estado, quién podría saber cuanto tiempo, observándoles sin que ellos se dieran cuenta. Habían lanzado la red pero, en ella, había entrado un pez demasiado grande que amenazaba, si no se andaban con ojo, con destrozar la red y arrojar al mar del caos a los tres intrépidos pescadores de la Sin Nombre.

Mientras se acercaba a recibir a su "invitado", acompañado de un Ojo Puto que cruzaba la mirada con Lenhart para que se les uniese, un cosquilleo recorrió la espalda del brujah. El florentino no era muy dado a mezclarse con el resto de los miembros de la Espada, algo que tampoco parecía molestar demasiado a los otros Sabbat de la ciudad, pero aquel grandísimo hijo de puta no le era para nada desconocido, y no solo porque compartiera apellido con el cabronazo de Alexandro Del Piero, el delantero centro de la Juventus de Turín que amenazaba el pichici de Batistuta aquella temporada. La fama de cabronazo que precedía a Fabrizio no era infundada, y los rumores que se movían a su alrededor tampoco. Había oído que los toreador de la camarilla eran pusilánimes, mas preocupados de su autocomplacencia que de lo que realmente significaba ser un cainita, pero el sabueso se alejaba bastante de aquella descripción. Frío, calculador y siempre uno o dos pasos por delante era temido por propios y extraños dentro como fuera de la Espada, tanto por sus habilidades en combate como por sus dotes para perseguir y cazar a sus presas. Incluso Lupus había "elogiado" sus habilidades como depredador en alguna de las conversaciones que habían mantenido. Con un poco de suerte este "encuentro" no tenía por qué acabar con violencia pero, si se desataba el caos, debía de estar preparado para proteger a sus compañeros, en especial la sacerdote, que hasta ahora no había demostrado ser un especialista en el combate a corta distancia.

Tras unos pocos segundos de moverse entre la multitud, y mientras Fabrizio mostraba una quietud más propia de una estatua que de un ser vivo, la Sin Nombre llegó hasta donde se encontraba el sabueso. Marcelo se quedó un paso por detrás de Ojo Puto, a su izquierda, mientras Lenhart hizo lo propio a la derecha del ductus. Ahora era el momento de que Nardone comenzara con los saludos y la mierdas sociales varias que correspondían a su cargo. Mientras tanto el brujah, de la manera más sutil posible dentro de sus capacidades, comenzó a otear el lugar, sin perder atención del sabueso y de la conversación, en busca de mas cainitas pues, aunque el hecho de que hubiera acudido solo cuadraba con su modus operandi, no se podía estar seguro de que otros miembros de la Espada se hubieran presentado aquella noche el su local y se mantuvieran escondidos para, a una señal de Fabrizio, caer sobre sus hermanos y él...

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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#14

Mensaje por Horcado » 17 Oct 2021, 20:59

Ignacio de Lima le contó cómo en más de una ocasión, él y Fabrizio habían tenido que negociar en la pugna por la adquisición de algún activo de interés en diferentes países, cuestión que le reportó algún que otro enfrentamiento desagradable, que en ningún caso llegó a la violencia, aunque sí señaló la férrea fuerza de voluntad del tasador de arte, y que demostró cierto sentimiento de repulsión hacia el Nosferatu Español.

-Y aquí está el toro. – dijo con suficiencia y en perfecto español, en recuerdo a su querido Ignacio de Lima.

-Hace años que no vendemos gangas talladas en madera y con motivos religiosos, verdad? - dijo tras una pausa, abriendo los brazos a modo de vacío.

Ambos se intercambiaron miradas impasibles. Ambos sabían que quizás esa no era la manera en la que Nardone debiera dirigirse a un cainita con la influencia y el poder que podía desplegar con un chasquear de dedos. Viendo su impasividad, parecía que los únicos vestigios que le quedaban de humanidad se acomodaban en lo más profundo de su conciencia.

Pero Nardone no quería enfrascarse en ninguna conversación profunda ni relevante mientras los sacos de sangre se pateaban el culo en aquella plataforma, con la multitud paseando tranquilamente formando pasillos entre el gentío, creando una arteria principal que iba y venía desde la puerta de entrada.

-Marcelo podrá guiarnos hasta un lugar en donde podamos hablar de un modo más tranquilo. - dijo Ricardo mientras de inmediato Marcelo se ponía en marcha, y tras él, los tres cainitas.

Mientras avanzaban bajo la luz tenue del local, dos veinteañeros tatuados, se golpeaban con más ímpetu que técnica.

Demasiado fácil. No era nada extraordinario ver a los estratos más jóvenes de la secta codearse y moler a palos a algunos de los anarcas más duros de la ciudad. Pero la visita de “il Sabueso Rosso” indicaba que teoría conspiratoria o no, teniendo en cuenta los beneficios que podría generar a su cofradía la desaparición del obispo, exponía a los sin nombre a un peligro inmediato e inesperado.

Los pensamientos se agolpaban en la mente del Nosferatu, pero decidió actuar como si los últimos acontecimientos le importaran una mierda. Incluso pudo atisbarse en él una leve mueca de interesado desinterés.
Última edición por Horcado el 02 Nov 2021, 20:06, editado 1 vez en total.

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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#15

Mensaje por Corso » 24 Oct 2021, 11:13

Si las palabras del nosferatu habían abierto algún tipo de vieja herida, o pasado rencor, en el cofrade de La Divina Comedia, éste no dejó que trascendiera, al fin y al cabo, Ricardo era progenie de Ignacio, pero no el español mismo. Así que, se mantuvo en la misma posición de escultura de mausoleo con la que había sido advertido; o en todo caso, con la que había dejado que la Sin Nombre le advirtiese dentro del club, pensó Lennart, quien vio reflejada en los ojos sin vida de Fabrizio, quizá, una seguridad en sí mismo excesiva. Al punto de llegar a ser perturbadora.

Apenas una leve inclinación de cabeza, acompañada de una delicada caída de párpados, dieron su conformidad al ofrecimiento de Nardone. Ni una sola palabra o falsa sonrisa, ningún gesto ensayado de antemano para la ocasión. La frialdad que exudaba la magnética presencia de Del Piero, era suficiente signo de aquello - y aquella - que representaba. El lasombra había sido engendrado por un Obispo del Sabbat, y en los años que había pasado junto a su Dama había aprendido a discernir entre quienes aparentaban tener controlada una situación, y quienes realmente sabían que la tenían. El recién llegado, a menos que se equivocase mucho, no parecía ser de los primeros.

Tras unos segundos, el toreador se dejó guiar impávido entre la más que probable veintena de gladiadores urbanos que estaban encerrados allí. Sus movimientos eran gráciles y equilibrados, dando la impresión de que más que caminando sobre piedra y arena, se estuviese desplazando sobre una suave plataforma de algodón. La extrema lividez de su hermoso rostro contrastaba con el azul oscuro de su camisa, desabotonada hasta la mitad del pecho, como la espuma que deja en la orilla un océano adormecido. Nada a su alrededor parecía llamar su atención más allá de sus tres acompañantes. Mirada afilada al frente y musculatura en total distensión, las imágenes sobre la arena solo suponían para él los trazos de un niño sobre un lienzo ya visto mil veces.

Marcelo cerraba la marcha, auscultando a su visitante tan discretamente como podía. No tardó en constatar que seguramente aquel no era un cainita de muchas palabras, quizá porque no las necesitase. Era tan diferente a su hermana de cofradía, la excéntrica Giuliana, como la noche y el día. El carácter fanfarrón de la ravnos podía llegar a sacarle de quicio, pero en su favor había que decir que normalmente parecía ir de frente, al menos todo lo «de frente» que se podía esperar de uno de los pícaros. Pero el cainita que les acompañaba, en apariencia y según se rumoreaba, no necesitaba de las artimañas propias de los juegos de palabras y los dobles sentidos. Se podía percibir de lejos que, por extraño que pareciese, se encontraba en su elemento.

Ojo Puto no sabía qué pensar. Podría poner una mano en el fuego a que la visita del Sabueso obedecía a los últimos acontecimientos, pero no hasta qué punto. ¿Significaba aquello que se les consideraba abiertamente como los principales sospechosos, o al menos que se les relacionaba con el terrible suceso? Si era así, no tardarían en aparecer media docena más de sabbats para, en el mejor de los casos, apresarlos. Con el ceño fruncido pensó durante un instante en que podían jugar la baza de Guido, y de lo que habían encontrado en las cloacas. Eso sería entonces un descargo a su favor, un descubrimiento que les haría ganar tiempo, pero...¿y si se equivocaban y el malkavian no tenía que ver con todo aquello? Un error les granjearía la enemistad con el resto de cofradías de Florencia, incluso con alguna monomacia de por medio, y además les pondría en la incómoda posición de ser, si no traidores a la Secta, sí una manada «escurrebultos». Sin duda, estaban en una posición delicada, y que iba a requerir de una buena dosis de prudencia.

Cuando llegaron al lugar elegido por Ojo Puto, un pequeño almacén que les brindaba la confidencialidad necesaria, los tres vampiros de la Sin Nombre se repartieron por la habitación esperando a que Fabrizio rompiese el silencio y les sacase de dudas. Sin embargo, este siguió sin decir nada.

Aunque, tras ofrecerle a Ricardo un sobre lacrado, las palabras que había escritas en la nota que guardaba ensordecieron la habitación:

Edicto:

“Por medio de este edicto se informa de que nuestro Obispo, el hermano Francesco d´Abbraccio, ha sido llevado a la muerte definitiva. Tras una serie de largas entrevistas con sus hermanos de manada parece ser que Su Excelencia llevaba una larga temporada atribulado por una serie de razones que aún estamos analizando. Como Arzobispo de Florencia, es una de mis obligaciones el velar por todo sabbat de nuestra diócesis, por lo que no descansaré hasta que esta extraña situación quede resuelta con él único final que debemos permitir: la ejecución del traidor que se esconde entre nosotros. Así pues, como máxima dignataria de La Espada de Caín en nuestra ciudad, os invito a comparecer y compartir cualquier información que atesoréis al respecto, considerando como una falta grave contra El Código de Milán y el bienestar de Nuestra Secta la omisión u ocultación de dicha información, bajo castigo de la amputación de la mano derecha durante un periodo de dos meses a todo aquel que no cumpla con su deber para con este terrible suceso. Este acto se repetirá en el tiempo hasta que se satisfaga lo enunciado anteriormente.

Todo cainita queda conminado al cumplimiento de este edicto de manera irrevocable.


Arzobispo Carmina.

Marcelo Gozza (Endimion1)
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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#16

Mensaje por Endimion1 » 01 Nov 2021, 11:39

Marcelo, que había pasado a la sala que había elegido su ductus y se había apoyado contra una de las paredes para cubrirse la espalda y poder seguir observando a su "invitado", continuaba su escrutinio del toreador y de la zona circundante. Se sentía algo más tranquilo en aquel almacén, pues aunque solamente había una puerta de entrada y de salida al mismo y, si bien era cierto que un cainita como él podía utilizar su fuerza para atacar desde detrás de una pared tirándola abajo, no parecía que una emboscada en aquel lugar fuera a resultar fácil para una hipotética manada de caza.

Mientras divagaba en las posibles opciones para un ataque contra su propia manada no pudo evitar quedar sorprendido por el contenido del edicto, el cual Ojo Puto había leído en voz alta para dar fe de su entrega a la Sin Nombre y para que todos los allí presentes fueran testigos de su contenido. Estaba claro que las altas esferas de la Espada estaban confundidas y que, la muerte del Obispo, había pillado a propios y extraños por sorpresa. Fuera quien fuese quien movía los hilos de aquella "peculiar" situación estaba haciendo un buen trabajo. Con aquel edicto muchas cosas iban a cambiar en la ciudad y una malsana sensación de desconfianza se iba a instaurar entre las manadas que habitaban Florencia.

-No tienes de qué preocuparte Sabueso -dijo el brujah escupiendo el mote "despectivo" con el que tantos trataban a del Piero. Cualquier cosa que descubramos la comunicaremos "ipso facto" a la Arzobispo. En cuanto lo que sabemos hasta ahora, y una vez estemos listos, moveremos nuestros culos hasta el palacio para poner al tanto a Carmina, a no ser claro que esta visita no sea solo para traernos en persona el edicto y que lo que hagas aquí sea venir en calidad de interrogador de tu ductus.

El brujah se incorporó, dejando la comodidad y la protección de la pared donde estaba apoyado, y dio un par de pasos hacia el Sabueso mientras ambos cainitas se mantenían la mirada con cara de pocos amigos.

-Como siempre estamos dispuestos a hacer todo lo posible por velar por el bien de "todo sabbat de esta diócesis" -repuso el florentino parafraseando el edicto. Por lo que si su Excelencia necesita CUALQUIER otra cosa de nosotros no tiene más que pedirnosla.

Dejando que sus palabras se perdieran en el silencio que quedó en el almacén tras ser escuchadas por todos los presentes, y a la espera de que sus hermanos o su "invitado" tomasen la palabra, Marcelo se mantuvo firme y atento a lo que tuvieran que decir el resto de asistentes a aquella improvisada reunión.

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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#17

Mensaje por Horcado » 02 Nov 2021, 20:12

La tensión en el cuerpo de Nardone mientras leía el mensaje de la Arzobispo, era claramente visible bajo la suave luz de la estancia.

-Creo -dijo el Nosferatu- que toda la comunidad cainita de la ciudad estará interesada en aclarar lo ocurrido. – Lejos de perder su oportunidad por sacar alguna información de utilidad, prosiguió. – Me pregunto, cuales serían, por ejemplo, las citadas razones que llevaran a nuestro Obispo a sumirse en un sufrimiento, por lo que quizás sería mejor que aclarásemos todo eso antes de lo demás. En cualquier caso, toda la comunidad se habrá enterado antes o después de lo acontecido durante estos últimos días, así que lo que en realidad pienso es que el edicto quizás no llegue con la transparencia o velocidad adecuadas. No saber qué estaba pasando pudo habernos puesto en peligro a todos. – Ojo Puto lanzó una mirada crítica al Sabueso y haciendo una leve pausa para rebajar el nivel del discurso, levantó las cejas y dijo: - Si no hay falta de colaboración entre cofradías, nuestro compromiso en favor del esclarecimiento y castigo del traidor será fiel a nuestra trayectoria dentro de la secta pero para ello, el flujo de información tendrá que ser bidireccional, y si eres tú quien va a ser enviado para ello, tendrás que entender, que el edicto que llega a nuestras manos no es suficiente información como punto de partida. -finalizó Ricardo enseñando el edicto que tenía agarrado entre los dedos pulgar e índice, e intentando pulir en su justa medida las últimas afirmaciones de Marcelo.

El estado del Nosferatu no experimentó ningún cambio hasta el final. Permaneció sentado. Inmóvil, con el brazo derecho extendido sobre la pequeña mesa mostrando la hoja sellada, que Lennart miraba fijamente.
Última edición por Horcado el 17 Nov 2021, 11:49, editado 2 veces en total.

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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#18

Mensaje por Jimbo » 11 Nov 2021, 13:11

Lennart tomó con las puntas de los dedos la carta que el Ductos de los Sensa Name acababa de leer en voz alta. Y así la sostuvo mientras releía el contenido, para sí mismo, tomando notas mentales, no solo de lo que se decía en ella, sino también lo que no se decía. El texto le planteaba preguntas, incitaba comentarios, alguno de los cuales se los formuló a Fabrizio. Pero otros se los guardó para discutirlos con sus cofrades.

Leía el edicto - le dan oficialidad - en el que el Obispo ha sido llevado a la muerte definitiva. No asesinado. Su Excelencia llevaba una larga temporada atribulado, con lo que su Excelencia tiene parte de culpa. El Arzobispo de Florencia tiene que velar por todo sabbat de nuestra diócesis, vaya, esto es interesante, qué nadie se salga de la línea marcada, y no descansará hasta la ejecución del traidor que se esconde entre nosotros. Se asume que ha sido un hermano el culpable. ¡Escandaloso!. Y se invita a comparecer y compartir cualquier información que se atesore al respecto... Lennart levantó la vista del documento antes de preguntar con voz neutral.

- ¿Y si no se tiene información al respecto, es obligatoria la comparecencia? ¿Y Cómo es que se sabe que ha sido un hermano?

El edicto terminaba advirtiendo que se consideraría como una falta grave la omisión u ocultación de información, indicando lo obvio: Todo cainita se le ha olvidado escribir "de Florencia", queda conminado al cumplimiento de este edicto de manera irrevocable.

Lennart miraba a Fabrizio de una manera que la mejor forma de describir sería con el adjetivo "profesional". Devolvió el edicto a Nardone, para, posteriormente, sacar un Toscano de la pitillera y encenderlo. Sí, miraba a Fabrizio, al que habló con el acento piamontés más cerrado de su repertorio.

- Y dínos, del Piero, por qué nos has traído tú este edicto y no cualquiera de tus perros.


---
PS.- Quisiera recordar que el formato "cursivas", aunque seguro que ya lo saben, esta gente son listos, son cosas que piensa el PJ

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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#19

Mensaje por Corso » 13 Nov 2021, 19:32

Fabrizio, que había estado observando con la paciencia de todo buen cazador las divagaciones de la Sensa Name, tomó al fin la palabra. Apenas se había inmutado hasta entonces, sino que se había limitado a recibir los comentarios que los tres cainitas que le rodeaban exponían de forma...«abierta», sin tapujo alguno. Sus rasgos, ya de por sí afilados, quedaban aún más remarcados por el juego de luces y sombras del pequeño habitáculo. Cuando lo hizo, sobre los gritos de afuera que se filtraban amortiguados por las ajadas juntas de la puerta que les situaba al otro lado de las peleas, la "sin nombre" se removió dentro de su madriguera con la misma inquietud que un conejo ante un zorro.

- Caballeros, creo que no acaban de entender bien la situación - pese a su tono absolutamente calmado, la presencia de Del Piero fue creciendo dentro del almacén mientras les hablaba, y los tres tuvieron la sensación de estar siendo apretujados contra las paredes con cada una de sus intervenciones - La...gravedad del asunto que nos concierne - Un levísimo arqueo de sorpresa en su ceja derecha, apenas perceptible, fue el único gesto que acompañó a sus palabras ante los cuestionamientos del nosferatu y el tono inusualmente suburbial del lasombra, como si, por sorprendente que pudiese parecerle, solo la lengua de un temperamental brujah sostuviese algo parecido a un atisbo de instinto de supervivencia en su presencia. Irónico.

- En cualquier caso, ductus Nardone, cualquier duda u objeción que tengas sobre la transparencia y presteza de los procedimientos y funciones de nuestra Arzobispo, podrás tratarlas personalmente solicitando una audiencia privada con la Regina Rossa. Si mal no recuerdo, tu propio sire así lo hizo la última vez que nos honró con su presencia. Hace tiempo que no lo veo por la toscana, por cierto. Espero que las atenciones recibidas estuviesen a la altura de su insigne persona.

Aquella sarcástica y sutil mención le restalló como un latigazo al nosferatu. Ojo Puto sabía que Del Piero podría haber dicho «ante mi ductus», pero no fue así, a todas luces, de forma deliberada. Y es que solo la mención y las connotaciones que derivaban de aquel apodo erizaron la espalda de Ricardo como la de un gato ante un manguerazo de agua. Muy pocos se habían atrevido a cuestionar al liderazgo de la autócrata matriarca de Florencia, y muchos cuidado de poner sobre ellos su atención, directa o indirectamente, mediante alguno de sus cofrades.

- En cuanto a por qué yo, Señor di Bricherasio - desvió su atención y le miró directamente con el aire de paternalismo con el que se mira a un niño que tiene aún mucho que aprender - ...discreción. Entenderá que un edicto tan delicado como este no debe dejarse en manos de cualquier mensajero. De hecho, me sorprendería enterarme de que en Turín estos cometidos se dispensan de forma arbitraria, si es que no está usted poniendo en tela de juicio la eficiencia de la Obispo Alexandra. En honor a la verdad, si me permite decirlo, no creo que lo esté usted haciendo ¿Verdad?

El disparo rebotó dentro de la cabeza del lasombra, y si hubiese sido posible, le hubiese ruborizado - Por otro lado, y respondiendo a su pregunta, no necesito «perros» que hagan mi trabajo. Si algo aprenderá con el tiempo, es que con ellos siempre se corre el riesgo de que le muerdan a uno la mano.

Un silencio incómodo se abrió paso en la habitación. Sin duda, el sabueso no estaba predispuesto a que se le cuestionase o tratase como a un inepto cabezapala sujeto por una correa. No, pese a su apariencia, el vetusto perro de presa de Carmina reclamaba el debido respeto al dirigirse a él. Al fin y al cabo, era uno de los custodios de Florencia desde hacía más tiempo del que la sin nombre se había parado a pensar. Así que, la sensación de ser meros niños reprendidos por un adulto casi se podía tocar con la punta de los dedos. Esa era una de las habilidades requeridas en el puesto no oficial de Fabrizio, ir siempre un paso por delante del resto, conocer los secretos, ambiciones y debilidades de cada uno de los sabbats de la ciudad del arte.

- Pero permítanme centrarles, caballeros, y poner en valor la intervención del hermano Gozza, para que puedan focalizar con claridad mi visita de esta noche. La Arzobispo ha intentado manejar este asunto de una manera que levante el menor revuelo posible. Imaginarán que esa es una tarea arduo complicada. Evidentemente, cada una de las cofradías ha recibido este edicto de mis manos de forma escalonada. Ustedes, debido a que se han sido los últimos en establecerse como tal en la ciudad y a lo volatil de su formación, lo hacen esta noche. Esa es la única razón de mi "retraso", créanme. Como es lógico, los primeros en contactar con Palazzo fueron los hermanos de L´Iluminato, cofrades de nuestro Obispo D´Abraccio...del que fue nuestro Obispo- se corrigió al instante, sin permitirse ningún tipo de sentimentalismo.

- Si sabemos que ha sido un hermano, es porque la ciudad fue cerrada a cal y canto de incursiones camarilla tras la encerrona al sire del señor Gozza, años atrás. Les garantizo, que desde entonces, es completamente imposible que se haya infiltrado ningún «ángel de barro» en Florencia. Así que, el culpable de su muerte aún sigue encerrado entre nosotros. Nadie ha entrado en nuestra diócesis, y nadie saldrá hasta que le encontremos. Nuestras fronteras son infranqueables. Nuestro dominio sobre la toscana, absoluto.

La contundencia de las afirmaciones del toreador era incontestable, y los tres tomaron consciencia de que Florencia se había convertido en una prisión momentánea. Algo que seguramente no iba a ser plato de buen gusto para algunos de los cainitas que habitaban en la ciudad. Más leña al fuego, si cabía.

- ¿Lo que esperamos? Precisamente ahí es donde entra su manada y esa «colaboración entre cofradías». Dicho esto, añado que su Excelencia confía en que sabrán leer entrelineas aquello que no pronunciaré en voz alta, y que van a valorar el voto de confianza que depositará en sus manos. La preeminente tensión política dentro de la Espada en Italia hace que la pérdida del hermano Francesco ponga en riesgo la larga estabilidad de nuestro arzobispado, uno de los pocos bastiones que le quedan a la secta en la península, y es presumible que esa situación pueda llegar a convertirse en un verdadero problema. La pregunta, señores, es ¿Hay alguien dentro de Florencia que pueda salir ganando con ello? - como acababa de decir, dejó la posible respuesta a juicio de los tres y guardó un escaso silencio antes de continuar.

- Como reciente cofradía y dada su juventud como sabbats, consideramos que la mácula de la corrupción y el trato de favores aún no les ha emponzoñado, que su posición puede ser considerada como neutral y que su compromiso y lealtad solo recaen en el bien de la secta. Pero no seamos ingenuos, esa virtud no dura eternamente, y desgraciadamente para todos la muerte de nuestro Obispo es una prueba fehaciente de ello. - les miró alternativamente, evaluando la reacción que estaban provocando sus palabras antes de seguir.

- En las próximas noches, no sería de extrañar que las manadas se lancen los colmillos unas a otras, a través de acusaciones más o menos indirectas, buscando desestabilizar el liderazgo de su Excelencia Carmina para aprovechar de forma bochornosa la muerte definitiva de D´Abraccio en beneficio propio - el toreador se giró entonces y empezó a caminar a pequeños pasos por el almacén, ponderando el mismo sus pensamientos - O, incluso, quien se postule como nuevo Obispo y busque partidarios de forma soterrada...

...olvidando así el único hecho verdaderamente capital y que debería ocuparnos a todos: encontrar y ejecutar al autor del fratricidio cometido. Si nadie lo hace, quizá deberían ustedes tomar la iniciativa, lo que a título personal valoro como la mejor opción...porque, por supuesto, su Excelencia está convencida de que estos hechos están relacionados íntimamente. Y, por supuesto, nunca entrará o acusará a ningún hermano con pruebas infundadas. Al menos de forma oficial, como ya habrán adivinado.


De espaldas a los tres, y dejando que cuanto había dicho calase en ellos, Fabrizio se detuvo y llegó al fondo del asunto.

- Así que, si alguno de ustedes sigue queriendo ser considerado como sabbat por pleno derecho, sin ambages; o engrandecer su nombre a ojos de la Espada en Florencia; o demostrarle a su sire su evolución y crecimiento dentro de la secta...Esta es, caballeros, por indeseada que sea, la oportunidad.

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Horcado
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Re: [Trama] Palos de Ciego (Florencia, 7 Febrero 1997)

#20

Mensaje por Horcado » 17 Nov 2021, 11:50

Nardone tuvo que buscar un hueco ensombrecido en aquel cuarto para desentumecer sus músculos y deshacerse de aquella sensación de opresión, tratando de escapar de las atronadoras palabras que aún retumbaban en su cerebro.

El topetazo con el “sabueso” era esperado. Aquella representación de nobleza fingida y la endiablada y velada falta de respeto a Lennart, hicieron que el descuidado trato por ser la cofradía más reciente pareciera lo más natural.

El Nosferatu trató de destilar la ira que recorría sus venas con mucha dificultad. El gentío que vociferaba al otro lado de la puerta se iba desvaneciendo con el paso de las horas, restándoles discreción.

-Hemos llegado a este punto deteniéndonos y apoyándonos en todos los ritae. Lidiando con los que como tú ahora, nos ofrecen este menosprecio. Llegamos aquí creyendo ser Sabbat por pleno derecho. No somos pobres aunque no moremos un palacio. - Nardone pensaba que si le permitía esas licencias al sabuesso Rosso, éste, picaría una vez y otra del mismo lugar buscando flaquezas en su manada. - No me voy yo a tomar la libertad de pensar que somos más santos que nuestros vecinos, y es únicamente por eso, por lo que la sensa Name se esforzará y cumplirá con el edicto, para quitarse esas malas lenguas, y para evitar todo peligro.

No le dejaba de resultar sospechoso que tal pragmatismo tuviera que convertirse en boca del Torador, a la hora de declarar objetivos, algo que debiera sentir de su agrado. La clave de todo era la ambigüedad con la que había tratado las demandas del grupo, pero en ese momento, más que deshacerse en grandes discursos, Nardone esperó a que sus compañeros se repusieran y verbalizaran su estado ante el emisario de la "Grande de Florencia".

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