"Countdown" 5

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Voivoda
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"Countdown" 5

#1

Mensaje por Voivoda » 16 May 2026, 00:58

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Un sentimiento descorazonador se apodera de Nicole cuando sube las pesadas persianas y observa la calle de noche. En los apenas diez minutos que había pasado mirando a la calle sumida en la total oscuridad de aquel piso sin alma habían pasado tres patrullas de coches de la policía de Nueva York. Bastaba con alzar la vista hacia el cielo para ver cada cierto tiempo el color rojo parpadeante de algún dron policial. La ciudad estaba bajo una vigilancia absoluta por la próxima cumbre de la OTAN, pero la Malkavian no podía evitar sentir un terror profundo por que debajo de aquella capa de supervisión mundana se escondieran otros ojos, quizá electrónicos, que buscaban otra cosa. A ella. A Tindalos.

El móvil de Nicole vibra cuando lo enciende de nuevo. No puede negar que tenía cierta esperanza de que fuera su compañera de las últimas noches. Pero es un mensaje firmado por la "H" de Hope en el que simplemente pregunta si hay algo nuevo sobre vuestro asunto pendiente. Nicole no podía dejar de pensar si Sowiek estaba bien, si Hope había logrado avisarla a tiempo. ¿Y si no la había avisado?. La desconfianza era una semilla que crecía con poco riego.

Otro mensaje entrante es de Leah, que te pregunta qué tal estás y te dice que te olvides de lo que hablasteis la última vez, que no hay hilo del que tirar y que francamente está preocupada por tu estabilidad y bienestar. Te pregunta si os podéis ver alguna de estas tardes.

Un ligero dolor de cabeza toma forma y lleva a Nicole a masajearse las sienes. Escucha un ligero zumbido y una mala sensación le recorre la columna. Por un instante se siente enjaulada en medio del lugar más peligroso en el que podría estar. En pleno centro de Nueva York. Y, al mismo tiempo, y quizá por primera vez, siente que está en su hogar. Que tiene tanto derecho como cualquier otro a reclamar su pequeño mordisco de la Gran Manzana.




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- Tengo una buena y una mala noticia.

La voz de Yahaira al otro lado del teléfono exasperaba a Tadd. Le apetecía recrearse más en su último encuentro antes del amanecer, antes de llegar a aquella lavandería. Aquel tipo de unos veintitantos años, pura energía, rabia pura en la madrugada después de descubrir a su chica acostándose con otro. Tenía ganas de derribar cada farola de Nueva York a puñetazos. Ese vigor y esa cólera sabían casi... a la vida. La sangre amansa a las fieras. Curiosamente la frustración de aquel chico, ¿se llamaba John?, había logrado apaciguar a su propia Bestia.

Se había dormido tranquila, se había despertado casi eufórica, dispuesta a comerse el mundo de nuevo. Hasta por un momento se había olvidado del sabor de la sangre de Miki. Hasta que volvió a pensar en el lío en el que probablemente estaba metida. Y hasta que volvió a escuchar la voz de Yahaira.

- Creo que siempre hay que empezar por la mala, ¿no?, lo bueno para el final -seguía la voz susurrante de aquella vampira sin dar opciones a Tadd a decir nada- Creo que ya eres una estrella digital como tu amiguita. Vaya show anoche, me lo ha enseñado uno de mis colegas hace un rato. Date por jodida.

Un silencio sigue a sus palabras. La rabia vuelve a alimentar a la Bestia de Tadd.

- Espero que no os asoméis ninguna de las dos por este barrio. No es personal, ¿sabes?, pero no quiero que atraigáis aquí a las Jornadas Mundiales de la Juventud del papa, ya me entiendes -Tadd sabía que tenía que salir de allí pronto. Y que había perdido una buena opción para establecerse en el futuro. Tenía ganas de golpearse a sí misma- La verdad que debería llevar a tu padre a su residencia definitiva, ¿no crees? -Más rabia- No sé qué gano con esta mierda. De hecho, aquí los míos me aconsejan que lo dejé allí ya de una vez...

Cuando Tadd no aguanta más y va a responder, Yahaira sigue hablando con voz suave.

- Peeero, con la buena noticia he pensado "joder, dale una última oportunidad". El apellido ese alemán por el que me preguntaste, ¿recuerdas? -Schumann- Bueno, no te lo vas a creer. Para empezar no es un alemán, sino una alemana. Bueno, no sé si es alemana, pero es una tía. Pero es que lo mejor no te lo imaginas.

A Tadd le corroe la curiosidad, pero desearía estrangular a Yahaira con sus propias manos ante tanta teatralidad.

- Resulta que la tía esta estuvo una vez con tu padre, ¿sabes?. Al parecer le vendió un vino muy especial, ¿me entiendes?. Está muy metida en ese cotarro de los vinos y he dicho "joder, qué casualidad, si justo ando yo queriendo montarme una bodeguita". Tu padre no sabe mucho más, y le hemos preguntado varias veces, eh, yo creo que chochea un poco ya -Tadd presiente que Yahaira está disfrutando con la conversación- Pero sí que nos ha dicho que fue a por vino a una farmacia, mira que es raro el tío.

La Brujah lee entre líneas. El peligro que corre la polaca amiga de Nicole, ahora aquella tipa de apellido alemán que también mercadea con sangre... los cataríes querían liquidar a la competencia para quedarse con un negocio que interesa a Yahaira y del que dependía finalmente su propia dependencia íntima y personal. Para volver a beber de su Sire tenía que deshacer aquel embrollo. Y después de que tanto su amiga Malkavian como ella misma se hayan puesto una diana en la espalda. Se llevó la mano libre a la frente maldiciendo en voz baja.

- Bueno, ya me dirás cómo os va la cosa. Ahora vete cagando leches de la lavandería esa.


OFF: Tadd Ansia 1, FV recuperada. Durante toda esta noche (salvo que vuelvas a alimentarte antes de terminar) tienes un dado más para cualquier uso de Celeridad o Potencia porque la sangre del chico que acababa de ver cómo le ponían los cuernos tenía una Discrasia colérica. El aumento sería de +2 si te ves envuelto en una escena de traición.

Nicole, Ansia 3, 1 daño superficial a la FV

Tiradas de Enardecimiento, por favor
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Nicole Peralta (Nyxe)
Trabajadora Social

Re: "Countdown" 5

#2

Mensaje por Nyxe » 20 May 2026, 10:19

Siento los músculos rígidos a cada movimiento que hago. Lo primero que he sentido al despertarme ha sido el Ansia. Un único latido con el que he sentido que las venas se me tensaban en busca de sangre hasta hacerme daño. Me cuesta pensar en otra cosa que no sea alimentarme, pero no puedo permitirme más errores. Por ahora he conseguido reprimirme diez minutos para averiguar el estado de las calles, y quizá de no haberlo hecho me hubiese dado de bruces contra un coche de la policía nada más salir. Hay que celebrar las pequeñas victorias.

-"Porque la cagaste bien cagada"

Los mensajes me preocupan. Quiero responder a Hope y a Leah y necesito hablar con Tindalos, pero mi hermano de Clan me había dicho que nada de llamadas. No sé si serían capaces de triangular mi posición con un mensaje, pero no me atrevo a arriesgarme a escribirles hasta que me haya alejado del Refugio. Y primero tengo que salir de aquí.

Recuerdo el momento en el que entramos en el WeWork. La policía fue capaz de reconocer que estaba cerca pero no llegaron a verme a través de la Ofuscación, así que me tuvo que reconocer una máquina. La pregunta es: ¿Cómo?

Obviamente la policía tiene mi cara. No me parecería una locura que tuvieran algún programa de reconocimiento facial. Si es el caso, la mascarilla debería seguir funcionando. De hecho, desde que la compré, sólo tuve el susto del taxi.

Ahora, si yo quisiera localizar a Vástagos, lo primero que se me ocurriría sería utilizar cámaras térmicas. O perros, supongo, pero no les he visto usarlos todavía. Debería ser fácil engañar a una cámara infrarroja forzando a mi corazón a latir de nuevo, pero eso me supondría un esfuerzo que no estoy en condiciones de hacer.

Aunque hay otra forma de entrar en calor.

Voy al baño del apartamento y abro el grifo de la ducha. Se suele decir que tenemos la piel "fria cómo el hielo", pero en realidad simplemente estamos a temperatura ambiente. Me tomo un momento para mirarme al espejo mientras se calienta el agua. El pelo me ha vuelto a crecer hasta la misma longitud que tenía la noche de mi Abrazo, por lo que el tinte castaño se me ha quedado en forma de mechas en las puntas. Cruzo los dedos porque el cambio me ayude a despistar aún más a la policía. Al fin y al cabo, a nadie le crece el pelo tan rápido.

Me meto en la ducha en cuanto veo que el chorro empieza a hacer vapor y el espejo comienza a empañarse. Intento relajarme bajo el agua caliente mientras me fuerzo a inhalar profundamente.

-"Puedes arreglarlo. Sólo tienes que mantener la calma y no cometer otra estupidez."

Otra.


Intento no mojarme el pelo mientras dejo que el agua caliente me recorra el resto del cuerpo. Si no lo estuviera haciendo para evitar que me encontraran, quizá me resultaría hasta agradable sentr como recupero la temperatura. Si no estuviese tan Hambrienta, quizá podría disfrutarlo sin que me recordase al único líquido que de verdad me trae calidez.

https://m.youtube.com/watch?v=-T5eYF9Wi ... rt_radio=1

Vuelvo a vestirme con los ojos cerrados para no ver las marcas de mi adolescencia. Escucho el sonido de las ultimas gotas de agua al caer, los coches y los drones en la calle... Escucho a mi Bestia gimiendo por sangre, y también la presencia de mis hermanos. Siento cómo su miedo se mezcla con el mío, cómo la ciudad se está convirtiendo en una trampa para todos. Pero también oigo la rabia por lo que nos intentan arrebatar. Nosotros también tenemos derecho a luchar por seguir existiendo y no nos van a arrancar de la ciudad en la que hemos logrado hundir los colmillos. Y veo, o me hacen ver, que no puedo seguir portándome como una presa nerviosa y asustada. Porque entonces me acabarán cazando.

El frío del apartamento me recibe en cuanto abro la puerta del baño. No puedo entretenerme o se disipará el calor de mi cuerpo. Me dirijo con decisión a por mis cosas y recojo mi navaja de la esquina a la que la había arrojado.

-"Esta es la prueba de que soy dueña de mí misma"

No más errores. No más deslices, ni más recaídas. Ya no puedo permitirme más, sólo me quedan dos noches y tengo que aprovecharlas. Salgo del piso cerrando la puerta tras de mí y para cuando llego al portal ya tengo puestas la mascarilla y mis gafas. Extiendo mis sentidos para asegurarme de que no encontrarme con un coche ni ningún drone al abrir la puerta, y en cuanto escucho que es seguro, salgo a las calles.

Me digo a mí misma que no soy una presa.

-"Soy la cazadora".

Off: Ansia -4

Tadd (Dava)
Detective Privado

Re: "Countdown" 5

#3

Mensaje por Dava » 22 May 2026, 23:12

El subidón de adrenalina se me baja a los pies nada más escuchar la voz de Yahaira recordarme mi error. Lo peor de todo es que en mi mente puedo escuchar a MIKI decirme las mismas palabras de forma simultánea. Genial. Ahora empiezo a alucinar. Estoy a la vuelta de la esquina de que me consideren una hija de Malkav.

- Mhmmm...

Escucho en silencio. Si abro la boca posiblemente sea para intentar excusar un comportamiento que llevaba recriminándole a Nicole desde que la conocía. Había perdido el control, si, peor a la vez me había sentido tan viva… tan superior… “Ella” tenía ganas de hacerlo de nuevo y “yo” también. Lo mismo era el momento de dejar de pelear y luchar juntas del mismo bando. Abrazar mi naturaleza y alzarme sobre el resto como el depredador superior que soy.

- Gracias...

Se me escapa la voz sin que me dé tiempo a tapar el micro. MIKI seguía vivo. La Bestia ruge clamando su dosis y en mi cabeza se empieza a formar una idea peligrosa. Una que ninguno de los nuestro debería ni tan siquiera plantearse. ¿Y si la doy lo que quiere? Es más ¿Y si le doy más de lo que quiere y me quito de encima esa dependencia? Ella ríe gutural en los rincones más recónditos de mi ser a modo de aprobación. Por primera vez en muchas noches ambas estamos de acuerdo en cómo actuar.

- ¡Que!

Cuelgo el teléfono en el acto. Escuchar que sabía exactamente donde estoy hace que mis instintos se activen en el acto y mi cerebro entre en modo supervivencia: Borrar tus huellas, conseguir ropa nueva, cambia tu aspecto y quema el rastro. Son las ideas que se marcan a fuego en mi cabeza mientras preparo mi huida.

Tomo ropa nueva de la que pueda haber por allí, la más común de todas: Zapatillas, vaqueros, camiseta, sudadera. Cuanta peor pinta tenga mejor que mejor. Los tirados y pordioseros no visten bien. Acto seguido me afeito la cabeza por completo y dejo todo los restos en una bolsa dentro de la mochila con el portátil, el móvil y mis cosas, ropa vieja incluida. Miro por la puerta que no me haya seguido nadie mientras pienso como contactar con Nicole sin poner el foco sobre su cabeza, y como hacerlo en tiempo récord, pero la bestia se revuelve recordándome que la prioridad es terminar con el cabo suelto que es MIKI. Es entonces cuando recuerdo el Buzón.

Tras mancharme la cara con lo primero que pille, cubro mi rostro con una mascarilla y me pongo la capucha. Nadie quiere acercarse a un indigente y menos aun si parece estar enfermo. Busco una manera de salir de allí rápido y discreta. Mi destino es el metro, una estación concurrida que me pueda llevar cerca del buzón en el que Nicol habla con la abogada. Con un poco de suerte podre dejarle una nota para advertirla antes de ir por el gilipollas de mi padre. O lo mismo si tengo suerte, me pueda encontrar con ella.

- Y si no la tienes será una noche muy divertida -Susurra en mi cabeza mi nueva compañera de viaje-. Si vamos a caer, que al menos sea a lo grande.
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Re: "Countdown" 5

#4

Mensaje por Voivoda » 27 May 2026, 00:10

OFF: A la espera de que @Dava ajuste su post, voy adelantando un poco con Nicole. No me he metido en los mensajes que escribas, ya me dirás qué pones en ellos.

Nicole no puede evitar tener que pelear internamente con su propia sensación de paranoia. Saca fuerza de voluntad de su carácter superviviente, pero mira detrás de cada farola y cada árbol, sospecha de figuras en cada coche extrañamente aparcado, las luces de los neones de tonos azules o rojizos le hacen confundirse en la distancia con coches de la policía.

Tiene miedo.

Y la intención de superarlo, de no dejarse expulsar o aniquilar por enemigos que son como fantasmas. Aunque sabe bien que pueden volverse reales y obligarle a escapar como ya ocurrió en el pasado. Y no quiere que esa huida, entre humillante y apresurada, se vuelva a repetir.

Te vas sintiendo más segura una vez que reconoces el terreno. No te gusta estar en el centro de Manhattan, pero al mismo tiempo esta zona de Nueva York ejerce una poderosa atracción. Comprendes que tantos y tantos vampiros a lo largo del tiempo hayan querido establecerse en la capital del mundo. La vida nocturna, los sonidos, el tráfico, las risas y las miradas indiscretas, los olores de cada calle... todo genera una mezcla embriagadora en la que una puede sentirse viva.

Una vez que caminas un par de veces por las calles de alrededor del piso franco de Joanna, qué habrá pasado con Joanna, te sientes más tranquila. Sin controles de la policía, con multitud de esas entradas a portales con escaleras y un pequeño espacio en el que poder esconderse un momento cuando un coche o una silueta de algún paseante se acerca en tu dirección. No obstante, la inquietud te hace estar desconcentrada mientras la Bestia intenta eliminar cualquier otro estímulo distinto al de cualquier ligero aroma que aún pueda pervivir en la acera y que se corresponda con el de la sangre bombeada desde un corazón mortal.
No logras colarte en ningún portal, temes llamar a algún telefonillo a esas horas de la noche, y no te sientes segura, como siempre te ha sucedido, como para intentar alimentarte de alguien aún consciente y despierto.


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La tentación surge cuando estás ya en la boca del Metro con el teléfono en la mano.

Es un hombre tumbado en un banco junto a la entrada. Tu Bestia susurra todo tipo de argumentos para convencerte a echar un vistazo. Es más, puedes notar cómo tu propio demonio interior parece afinar aún más tus sentidos, ya que puedes llegar a percibir la esencia de la sangre que corre por las venas de ese hombre. El sabor espeso de la melancolía, la depresión y la soledad. Un estado de ánimo vencido y desesperanzado.

Nicole dudaba. Su Bestia la empujaba hacia ese hombre que dormitaba en la calle. Algo en su interior le decía que aquella sangre condensada por la depresión y la tristeza le ayudaría a pasar desapercibida.
Pero sabía que se exponía de nuevo a ser detectada.

OFF: Técnicamente, tu alimentación es una victoria con un precio. Podrías bajar el Ansia, pero a cambio de que seguramente quedes de nuevo grabada, y además junto a una puerta de Metro, lo que te haría más fácilmente localizable. O puedes dar la tirada por falla y seguir con el Ansia a 4.
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