El Purgatorio
Un escenario en un club nocturno para Vampiro: La Mascarada (White Wolf Magazine n.º 28).Por Graeme Davis
Mascarada, mascarada,
agarra tu máscara y no llegues tarde,
sal y sal bien disfrazado
el calor y la fiebre en el aire de la noche.
-Helloween, Halloween Introducción
Cazar en mitad en la noche es la táctica de un lobo solitario. La Bestia ha convertido al Vampiro en un cazador solitario. Aunque dentro del alma de cada Vástago la Bestia mantiene su fuerza, muchos todavía se aferran a lo que les queda de naturaleza humana. Se arrojan a los pozos de la humanidad para sumergirse en el latido de la vida, en un intento desesperado de volver a descubrir el calor y el éxtasis de la vida que han abandonado. Buscan la sangre vibrante de vida en la ciudad y despertar lo que queda en su aprecio por la misma. Buscan a otros de los suyos para romper la barrera levantada por su propio corazón salvaje para preservar y avivar los últimos rescoldos de su Humanidad. Los Vástagos buscan los antros llenos de música, calor, danza, bebida y sexo -porque desean recrearse como criaturas de gracia y dignidad social.
Vampiro, más que otros juegos, crea un entorno social tan dinámico como un escenario de violencia. Requiere personajes que participen en la sociedad de los Vampiros, que tomen consciencia de sus secretos y planes, y que participen en sus constantes intrigas. Es precisamente lo que describe este artículo, un escenario donde puedes involucrar a los personajes en la política de la sociedad de los no muertos en la que han sido arrojados.
El Purgatorio es un club nocturno punk, que puede estar situado en cualquier ciudad de Norteamérica o de Europa. También es un lugar de encuentro para los Vampiros, y un personaje que se adentre entre sus muros puede descubrir que de repente su existencia ha dado un giro diferente. El Purgatorio cambiará toda la percepción que tengan sobre la ciudad y los Vástagos que la controlan. Puede situarse fácilmente en el escenario de Chicago o en la Crónica “Forjado en Acero.”
Si pretendes participar en una Crónica de Vampiro como jugador, por favor, no leas más. La información de este artículo está destinada sólo para los ojos del Narrador, y leerla reduciría el desafío y la diversión que tú y tus compañeros podéis extraer de Purgatorio.
Refugio de Anarquistas
En la ciudad hay quienes no son bienvenidos en el Elíseo de los Antiguos. Estos Anarquistas son arrojados al Purgatorio sin esperanza de redención o cambio. A estos jóvenes Vampiros se les advierte que no causen problemas, pero sólo reciben amenazas -no conocen recompensa. El Purgatorio es el lugar en el que permanecerán hasta que la decisión de los Antiguos sea revocada. A la sombra de la gran ciudad, quienes visitan el Purgatorio se dan cuenta de que nunca serán libres de sus cadenas adamantinas.
El Purgatorio es el lugar donde los Anarquistas se pueden reunir con seguridad, porque a todos se les prohíbe recurrir a la violencia mientras se encuentren dentro de sus límites. Es aquí donde quienes se encuentran en la periferia de la sociedad de la Estirpe buscan a otros, para descubrir la verdad de su condición. Aquí los jóvenes Vampiros pueden conocer lo que ocurre en la ciudad y quién controla qué. En el Purgatorio, no puedes aplastar a tu oponente con fuerza bruta. Las armas vienen del ingenio, y quienes pierden sufren un destino peor que la muerte, condenados al infierno de la vergüenza eterna.
Utilizar este escenario
Muchos Vástagos acuden a alimentarse al Barrio, y a lo largo de los años se ha convertido en un lugar donde reunirse, conspirar, intrigar, y también cazar. Aunque los Antiguos pueden reclamar los Elíseos (la ópera y los museos) como sus “clubes nocturnos,” los Anarquistas consideran el Barrio como su territorio. El propietario del Purgatorio estableció el club nocturno como un lugar para que los Anarquistas se reunieran pacíficamente, pero ahora se ha convertido en un sitio tan establecido que a veces los Antiguos se dignan visitarlo. Aventurarse en los barrios bajos no sólo es un pasatiempo limitado a los mortales.
Los Anarquistas de toda la ciudad acuden a reunirse aquí, buscando una oportunidad de hacer contactos y escuchar cotilleos. Por lo tanto será un lugar excelente para que introduzcas a tus personajes en telarañas de intrigas, porque muchas de las cosas que se discuten en la trastienda del club pueden estar relacionadas con conspiraciones contra el Príncipe, o alguna otra de las facciones de su Dominio. Varios Vástagos se presentan en este artículo, y cada uno presenta posibilidades a partir de las que elaborar historias.
Pero el Purgatorio también es un club para mortales, similar a cualquier otro club de baile en cientos de ciudades. Aunque los mortales que visitan el local se encuentran protegidos por la convención, es posible que un personaje recién creado pueda pasar su Preludio aquí, y que uno de los habituales del club se convierta en su “sire.”
En tu Crónica, puedes usar el Purgatorio como la localización más básica -el punto en que se conectan y encuentran tus personajes. Es un lugar donde puedes asumir que se encontrarán al principio de cada historia, y donde siempre vuelven al final. El Purgatorio puede ser la constante en una Crónica llena de traiciones y cambios, el foco que lo une todo. Se pretende que sea un “lugar de descanso” para tus personajes, y que terminen conociéndolo mejor que sus propios refugios. (A riesgo de sonar estereotípico, piensa en él como el “Cheers de los Condenados”).
Sin embargo, para utilizar mejor esta localización, necesitas involucrar a tus personajes tanto como puedas en su funcionamiento noche tras noche. En el Purgatorio encontrarán un refugio excelente, pero también deben devolverle algo -deben ayudar a mantenerlo limpio de jaleos, y ayudar a Jean Marie a mantener la paz – existe cierta responsabilidad inherente a ser un habitual. Las relaciones entre los personajes y el club deberían ser tan profundas como puedas conseguir, así te resultará fácil introducirlos en las tramas de las historias.
Los neonatos pueden haber sido presentados en el Purgatorio por su sire, como parte de su instrucción. Quienes han sido abandonados por sus sires después del Abrazo, pueden ser guiados por otros Vástagos que conozcan. Para los neonatos confundidos, el Purgatorio ofrece lo siguiente:
-Un lugar seguro, al menos por un tiempo. Los personajes pueden refugiarse aquí -resultará especialmente útil si han sido creados sin el permiso del Príncipe de la ciudad, y se tendrán que tomar decisiones sobre la continuidad de su existencia. Aunque Jean Marie no se puede enfrentar a una Caza de Sangre si alguien la convoca, el Purgatorio es un refugio contra quienes pretendan tomarse la justicia por su mano.
-Una oportunidad de aprender sobre los Vástagos, su etiqueta y la política local. Si los sires de los personajes los abandonaron o no se sienten inclinados a educarlos, pueden aprender mucho en el Purgatorio simplemente manteniendo sus ojos y oídos abiertos. También pueden usar a los contactos que hagan aquí -especialmente a Giuliana y a Jean Marie (consulta la sección de personajes) – para conseguir una presentación ante el Príncipe y realizar una solicitud de permiso para permanecer en la ciudad. Cualquiera de estos Vástagos puede resultar un Mentor valioso.
-Un lugar para reunirse con los Vástagos de la ciudad, escuchar cotilleos y rumores, y en general cruzarse con distintas historias. Aunque puede convertirse en un cliché si se usa demasiado, un lugar de encuentro como un bar o un club es un punto excelente de partida para una historia. El resto de esta sección presenta elementos específicos de tramas, mostrándote unas pocas posibilidades.
Localización
El Purgatorio no está lejos del centro del barrio de ocio de la ciudad, pero se encuentra situado en una calle secundaria y no en una avenida principal. La naturaleza de los edificios que lo rodean no es importante; pueden ser tiendas, pequeños almacenes, o edificios de oficinas baratas. Cualesquiera que sea su naturaleza posiblemente se trate de edificios reconvertidos (de finales del siglo XIX o principios del XX), y casi con seguridad estarán cerrados durante el horario de apertura del club.
El edificio donde se encuentra hoy el Purgatorio originalmente era una pequeña fábrica de ropa, un taller clandestino construido hacia finales del siglo XIX. El club en sí se encuentra en el sótano del edificio (algo que preocupa a los inspectores de seguridad, pero que son sobornados para que miren a otro lado) y como sólo tiene un letrero pequeño, pocos en la ciudad saben algo de él. Sin embargo, para los punks de la ciudad, es uno de los sitios más frecuentados, habiéndose labrado toda una reputación entre músicos y punks de todo el mundo. Jean Marie compró el local en la década de 1960, y lo reformó para convertirlo en un club. Su clientela ha cambiado mucho con el paso de los años -pasando de beat a psicodelia a punk a gótico-punk e incluso algo de rap- pero siempre ha mantenido su nombre de Purgatorio y su decoración básica. Así es la naturaleza de un club en manos de los no muertos eternos.
Clientela
El Purgatorio es un lugar muy extraño -sólo las personas más raras lo frecuentan (y por eso los Vampiros no destacan). Siempre ha atraído a los marginados de la sociedad, así como a los elementos más duros y menos “civilizados” de la juventud moderna. Aunque algunos estudiantes de arte lo siguen frecuentando (testigos de la nueva era), la mayor parte de la clientela está formada por punks y skinheads. Los peinados mohawk y los piercings son frecuentes. La mayoría de los clientes son lo más destacado de los movimientos punk y gótico. Suelen vestir con un estilo exagerado y barroco con cuero.
Sin embargo, también es un club de contradicciones, porque a pesar del predominio de los punks, también recibe clientes entre otros muchos tipos de individuos. Raperos y muñecos de sangre acuden con frecuencia, así como algunas drags. Por encima de todo, el Purgatorio es un lugar de aceptación -cualquiera puede entrar. Todo tipo de jóvenes desilusionados se puede encontrar en su interior -todos tienen su refugio aquí.
Música
El Purgatorio a menudo dispone de bandas que tocan en vivo y siempre hay un concierto las noches de los viernes y los sábados. Estas bandas casi siempre son grupos de punk o trash, aunque el speed metal se está volviendo cada vez más frecuente. Aunque las bandas locales tocan en algunas noches, los viernes y los sábados Jean Marie contrata a bandas de fuera de la ciudad y realiza presentación de nuevos talentos. Entre las bandas que han tocado en el club se encuentran los Plasmatics, Dead Kennedys, New York Dolls, los Sex Pistols, The Calsh, Angry Samoans, Black Flag, Minute Men, She Males, Th’Inbread, Throbbing Gristle y Jesus Crysler. Viejos pósters gastados de estas bandas todavía se pueden vern en el exterior del edificio, así como en la entrada.
En los últimos años, el Purgatorio ha tenido bastante público, y de hecho Jean Marie se las ha ingeniado para traer a algunos grandes grupos a su club. Los Ramones, los Slammin’Watusis, los Butthole Surfers, los Buzzcocks, Iggy Pop, Jello Biafra, Firehose, Dead Milkmen, Fugazi, Red cross y Tragic Mulatto han tocado recientemente en el Purgatorio. Unas pocas bandas de rap también han tocado en los últimos meses -NWA, Ice T y Public Enemy. Cuando las bandas no tocan en directo, un Dj hace sonar su música.
Reglas
Como cualquier otro club, el Purgatorio tiene sus reglas. De hecho, tiene dos tipos de reglas, uno para sus clientes mortales, y otro para los Vástagos que se reúnen aquí.
Las reglas para los clientes mortales son similares a las de cualquier otro club nocturno -se reserva el derecho de admisión, se puede requerir identificación y certificación de edad para poder entrar o beber, y las conductas violentas o molestas no son permitidas. El horario del club es el habitual en su ciudad -puede variar, aunque lo frecuente es entre las 21.00 y las 3.00 a.m.
Se espera que los Vástagos que visiten el club dejen sus rencillas fuera; se considera el Purgatorio un territorio neutral y cualquiera que no respete su neutralidad se tendrá que ir. En segundo lugar, y lo más importante, el Purgatorio, nunca debe considerarse un terreno de caza. Es obligatorio dejar en paz a los mortales en su interior, aunque seguirlos y matarlos en otro lugar es algo distinto, pero incluso hacer eso se considera una falta de educación. Nadie quiere que las autoridades mortales establezcan conexiones entre el club y una serie de asesinatos misteriosos.




