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Mensaje
por Hex » 14 Nov 2019, 22:07
No me gusta la política, pero uno no puede vivir ajeno a ella. Trataré de dar mi perspectiva del tema lingüístico como valenciano, creo que ya lo hice en el foro antiguo. Cuando Jaume I conquistó Valencia decidió que, en lugar de ser una extensión de Aragón o Catalunya fuera un reino independiente, lo hizo para evitar las injerencias de la nobleza catalana (a la que le debía dinero) y así disponer de más margen de maniobra. Ahí comienza la idea de un Reino de Valencia cristiano (antes solo fue brevemente ocupado por el Cid).
La historia de Valencia se desarrolló durante siglos como un reino secundario de la corona de Aragón, sin la importancia de ser el mayor puerto mediterráneo, ni la posibilidad de expansión hacia América que tuvo Castilla. Valencia prosperó gracias a la agricultura, autores como Joanot Martorell o Ausias March comenzaron a darle matices propios al catalán que hablaban. Los Borgia fueron nuestra mayor aportación a la política medieval.
Finalmente, España quedó desgarrada por una guerra civil en el siglo XVIII, los Austria se enfrentaron a los Borbones. Castilla apoyo a los Borbones y ganó la guerra, se dice que los fueros de Navarra aún responden a privilegios obtenidos en ella. La Corona de Aragón, partidarios del Archiduque Carlos de Austria y derrotada en la batalla de Almansa, fue despojada de sus fueros. Esto que ocurrió hace tres siglos aún late en las ideologías de algunos independentistas.
En el siglo XIX España era un imperio en descomposición, la revolución industrial llegó principalmente a Catalunya y País Vasco, que poco a poco mejoraron su tejido social y la formación de sindicatos ayudó a que se consolidaran en esas regiones los movimientos obreros. Valencia siguió siendo el vecino agrario y empobrecido del sur. Esto hizo que cuando se perdió la guerra y el castellano se impusiera por decreto, en Catalunya se conservara con orgullo la lengua entre la burguesía y entre los valencianos fuera cada vez visto con más desprecio.
Actualmente, el Valenciano se está tratando de recuperar, se han sacado de la manga unas reglas y una academia de la lengua tratando de volver al valenciano del siglo XIX, muchas veces sin éxito, porque ya no se habla. Con frecuencia a los filólogos catalanes (porque no existe filología valenciana) se les ve como pro-catalanes, orgullosos herederos de un legado que han cuidado.
Los partidos conservadores, en cambio, rechazan el valenciano (comprensiblemente, ya que la mayoría ponen su mirada en Madrid) y ensalzan la franja blava (blau, bleu) o azul de la senyera, lo cual diferencia nuestra bandera del resto. No existe un "nacionalismo valenciano", sino una reacción opuesta al independentismo catalán, aunque tampoco es que se le tenga demasiado simpatía al centralismo castellano. Las consignas son "no mos fareu catalans" contra "paísos catalans lliures". Entendiendo que alguna vez ha existido algo llamado Países catalanes o que podría existir. De todos modos, esto segundo es muy raro y normalmente se reduce a movimientos estudiantiles reducidos a una o dos facultades.
En resumen, cada uno se arroja sus diferencias a la cara, se hace un uso partidista de la lengua por unos y por otros y, en consecuencia nos encontramos con políticas muy ajenas a la realidad social, como que se valore mucho más hablar catalán/valenciano que tener un doctorado en una oposición, lo cual se esgrime por los partidos conservadores como una imposición trasnochada.
Como siempre, la razón está un punto medio, en mi opinión.
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Hex el 15 Nov 2019, 11:18, editado 1 vez en total.