Child of Gaia, por Volkniv
HIJOS DE GAIALos Hijos de Gaia son sin duda la tribu más diversa de Brasil, habiendo acogido a diversos grupos étnicos y culturales a lo largo de los siglos. Se encontraban entre los primeros colonos europeos que llegaron a las costas del Nuevo Mundo, y pronto organizaron su presencia a través de la Compañía de Jesús, que contribuyó a traer a varios grupos de Parentela. Los primeros encuentros con los cambiaformas nativos no fueron pacíficos, pero la buena voluntad de la tribu terminó imponiéndose, especialmente a través de las misiones jesuitas del interior de Brasil, donde protegían a los nativos de las incursiones de los bandeirantes.
Con la llegada de esclavos africanos muchos Hijos de Gaia les ayudaron a huir de las plantaciones y a sobrevivir en los quilombos que se estaban formando en el interior de Brasil. En el proceso, muchos Garou de la tribu unieron su sangre a la de los esclavos, educando a varios para que lucharan contra las cadenas que les oprimían y apoyando los primeros movimientos de abolición.
Sin embargo, la labor de los Hijos de Gaia no resultó fácil. La expulsión de los jesuitas y la disolución de las misiones en el siglo XVIII constituyeron un duro golpe para la tribu, afectando a su organización. En los ataques contra los quilombos perecieron varios hombres lobo defendiendo a los esclavos, pero no por ello desistieron.
Durante el siglo XVIII varios Hijos de Gaia también se mezclaron entre la aristocracia brasileña, fomentando las ideas de la Ilustración, y muy especialmente la esclavitud, pero el retroceso absolutista del reinado de María I y el miedo ocasionado por el estallido de la Revolución Francesa acallaron varias de sus iniciativas. Durante el siglo XIX la tribu había perdido gran parte de su poder político ante el ascenso de otras tribus como los Colmillos Plateados y los Señores de la Sombra dentro del Imperio de Brasil, pero ayudado por otras tribus, especialmente las Furias Negras y Roehuesos, los Hijos de Gaia impulsaron la progresiva abolición de la esclavitud.
Con el fin del Imperio y el surgimiento de la república los Hijos de Gaia recuperaron la iniciativa, participando activamente en política para apoyar o al menos presentar varias propuestas sociales. Pronto se unieron al incipiente movimiento ecologista, que procuraron fomentar. Fue durante este período que consiguieron varios contactos entre otras Razas Cambiantes, especialmente los Balam y los Mokolé, contribuyendo a proteger sus territorios convirtiéndolos en reservas naturales. No puede decirse que se tratara de una alianza plena, pero los contactos puntuales y el respeto mutuo a menudo aseguraban que las negociaciones entre los Hijos de Gaia y otros cambiaformas fuesen fluidas.
La llegada de los militares al poder provocó la muerte de varios Hijos de Gaia y su Parentela, pero los movimientos de oposición a la dictadura pronto recibieron el apoyo de la tribu. Fue entonces cuando varios hombres lobo fueron conscientes de la inusitada influencia política que poseían los Hijos de Gaia…y también las consecuencias que tuvieron que pagar.
Actualmente los Hijos de Gaia son una tribu relativamente numerosa en Brasil, si bien a lo largo del tiempo ha sufrido graves pérdidas en los sucesivos conflictos en los que se han visto involucrados desde la colonización. Varios han muerto en la reciente Guerra del Amazonas, pero la mayoría de los Hijos brasileños prefieren luchar en otros frentes, como las crecientes desigualdades sociales así como en causas sociales como la igualdad de las minorías sexuales y étnicas.
Como resultado de sus diversas luchas, los Hijos de Gaia han acogido a muchos pueblos brasileños entre sus filas. Desde los descendientes de los colonos europeos, de los nativos o de los esclavos africanos, hasta las más recientes oleadas de emigración o la mezcla de todos, los miembros de la tribu aparecen en los lugares más insospechados.
Aunque recientemente varios miembros de la tribu buscan la unidad y la disolución de los Campos, las facciones tribales con mayor representación en Brasil han sido tradicionalmente La Hazaña Paciente, Las Hijas de Démeter, Los Ángeles en el Jardín y La Cúspide del Cuerno.
A lo largo del tiempo los Hijos de Gaia han conseguido diversa ayuda espiritual en sus objetivos, y aunque suelen seguir los dictados de Unicornio, con el paso del tiempo otros espíritus también han recibido el favor de la tribu, como Guacamayo, Paloma y Pato. Lobo Guará también cuenta con algunos seguidores entre los Hijos de Gaia.
Bosco “Debuxante-de-Lendas” Figueiredo (Ragabash):Bosco nació en Manaus, en una familia de valores tradicionales, que le dieron una buena educación y un hogar. Creció siendo un muchacho nervioso y tímido, y sus padres atribuyeron sus frecuentes pesadillas y temores a la adolescencia. El Primer Cambio le llegó de improviso, y por suerte para él, fue encontrado por los Hijos de Gaia, quienes lo habían estado vigilando atentos a las señales de que se convertiría en Garou.
Su tribu le ayudó a justificar su reciente cambio. Hizo creer a sus padres que había recibido una beca para estudiar en una escuela artística, pero la educación que recibió fue muy diferente. Los Hijos de Gaia no sólo abrieron su mente a una serie de problemas sociales en los que nunca había pensado y lo prepararon para luchar en la Guerra del Amazonas.
En su primer encuentro con los esbirros del Wyrm Bosco quedó aterrorizado por los horrores de la guerra y resultó gravemente herido. Mientras sanaba de sus heridas tuvo una serie de visiones que comenzó a plasmar en dibujos que resultaron inspiradores.
Durante los años siguientes Bosco ha regresado de forma reticente a los campos de batalla, pero debido a sus limitaciones como guerrero a menudo actúa como mensajero a través de la Umbra en compañía de su manada. Al mismo tiempo ha comenzado una especie de diario personal en forma de cómic, en el que cuenta las aventuras en las que se ha visto envuelto y retrata a los grandes guerreros de Gaia. Aunque le gustaría publicarlo, sabe que debería tener cuidado con el Velo…o quizás convertirlo en una historia que inspire a los humanos sobre las amenazas ante las que desvían la vista.
Bosco es bastante conformista para ser un Ragabash, pero de alguna forma siempre tiene la intuición para encontrar defectos o soluciones en situaciones de estrés. Es un individuo nervioso e introvertido pero con un gran corazón con el que se gana muchas simpatías. Al mismo tiempo todavía se siente muy vinculado a la sociedad mortal, mostrándose muy capaz en el manejo de ordenadores y redes sociales, y se encuentra en contacto por internet con varios Hijos de Gaia y Parientes con los que está coordinando una red social de ayuda mutua y activismo social.
Bosco es un joven de unos veinte años, pequeño y delgado, de cabello negro y rizado, piel morena y ojos grandes y oscuros. Tiene cierto aire distante y romántico y una mirada tímida, procurando observar atentamente sin intervenir en las conversaciones. Suele vestir con ropa moderna de un joven de su edad, aunque en los últimos años prefiere una moda ecológica. En su abdomen tiene la cicatriz de una garra, retocada con un tatuaje de los Hijos de Gaia.
En forma Lupus Bosco es un lobo pequeño de color ocre pálido con pelaje negro en el lomo y la parte anterior de las patas. Normalmente se mueve con precaución y timidez, olfateando con atención por donde camina.













