LOS CAMAZOTZEn el pasado en Sudamérica se encontraban los Camazotz, los hombres murciélago, los Oídos de Gaia, que se apareaban con muchas especies de quirópteros. De alguna manera cumplían con el papel de los Corax, los hombres cuervo en el continente sudamericano, donde los cambiaformas córvidos no llegaron.
Los Camazotz eran una Raza muy sociable que vivía en bandadas igualitarias de entre una docena y cien miembros. A menudo vivían en cavernas junto con su Parentela quiróptera. Aunque se inclinaban por el secretismo, trataban de mantener relaciones amistosas y abiertas con otros cambiaformas.
Los Camazotz mantuvieron estrechos lazos con las demás Fera sudamericanas, pero muy especialmente con los Balam y Pumonca, a los que ayudaban en su labor de vigilar las tierras. Raramente entraban en combate, pues no habían sido creados como guerreros, pero amparados por la oscuridad y las sombras recorrían el mundo observando y espiando, y cuando descubrían alguna amenaza para Gaia susurraban lo que habían escuchado en los oídos de los cambiaformas guerreros para que tomaran medidas.
De esta manera los Camazotz ocuparon un lugar importante entre las Razas Cambiantes de Sudamérica durante milenios…hasta la llegada de los europeos. Un grupo de los Señores de la Sombra llegó con los conquistadores y descubrieron la existencia de los hombres murciélago, contemplaron sus ritos y decidieron exterminarlos. El tótem Murciélago chilló de dolor y rabia, acercándose a las garras del Wyrm, que lo aguardaban anhelantes.
El cambio de Murciélago no pasó desapercibido para sus hijos supervivientes en Sudamérica. Los Camazotz andinos y amazónicos se vieron influenciados por su tótem, contemplaron cómo los más visionarios se hundían en una locura y rabia sin control. No querían convertirse en servidores del Wyrm y en una amenaza para Gaia, así que tomaron una decisión para escapar de su horrible destino.
Huyeron a la Umbra y no volvieron a ser vistos.
Cuando los Balam descubrieron la corrupción de Murciélago y la desaparición de sus Hijos reaccionaron con rabia. Aunque en principio habían evitado el enfrentamiento directo contra los Garou ahora redoblaron sus ataques, dispuestos a vengar a los Camazotz
Un puñado de viajeros Umbrales afirman que los Camazotz todavía no están muertos. Aunque no tienen Tótem, los últimos hombres murciélago siguen sirviendo a Gaia como espías y mensajeros en la Umbra Profunda. Se dice que dejan mensajes en lugares de muerte, y que dan la información de forma que el receptor nunca llegue a saber quién se la entregó. Algunos Nuwisha y Córax –los viajeros Umbrales más experimentados de las Razas Cambiantes- han intentado confirmar esos rumores. Hasta el momento todos han fallado. Aunque vivían mucho más de lo que muchas Razas Cambiantes creen, cuando su tótem cayó ante el Wyrm, los Camazotz se extinguieron.
Cualquier Camazotz que sobrevivió a la masacre de los Señores de la Sombra lo hizo permaneciendo oculto en la Umbra Profunda. Tratan de recuperar su población –y volver a llevar mensajes de Gaia y sus servidores. El Tótem Murciélago cayó ante el Wyrm cuando los Camazotz fueron destruidos. Quizás los personajes quieran redimirlo y purificarlo, lo que prepararía el camino para el regreso de los hombres murciélago, o quizás la redención de Murciélago haya ocurrido ya, preparando el camino para el regreso de los Camazotz. Aunque posiblemente cualquier Camazotz superviviente todavía odie a los Garou en general y a los Señores de la Sombra en particular, también saben que pueden hacer poco contra el poder de los hombres lobo, y se arriesgarían a provocar otra vez su ira.





