(https://www.youtube.com/watch?v=Sa5HWSu ... rt_radio=1)
-"La mierda"
Siento que pierdo el equilibrio y caigo al vacío. Que mi propio cerebro me ha expulsado del sistema, y sólo puedo observar impotente cómo una miríada de pensamientos comienzan a conectar uno tras otro.
Brooks está yendo a por nosotros.
No entendió lo que vio en las grabaciones.
Chang no sabe lo que ocurre en sus hoteles.
Saben perfectamente lo que somos.
Aceptaron nuestra ayuda porque nos necesitaban.
Fingen que nos ayudan para atraparnos.
Podemos darle la vuelta a la situación.
Hemos caído de lleno en su tela.
Podré quedarme en esta ciudad.
Conseguiré librarme de la policía.
Voy a volver a ver a Ruth.
Me encontrarán y moriré en esta ciudad.
Intento aferrarme a cualquier certeza que me de algo de seguridad, pero todas se rompen ante la evidencia en cuanto me acerco siquiera a pensar en ellas. No puede ser casualidad que justo la abogada de Chang esté atacando a los Vástagos de Nueva York. No tiene sentido que todos sepan que algo ocurre en los W, pero nadie haya podido averiguar el qué. ¿De verdad Sowiek pretendía ayudarme? ¿De verdad Yahaira espera que averigüemos algo? ¿O sólo somos la mula ciega? ¿El cascabel para tener distraída a la policía mientras ellos se mantienen a salvo? Siento cómo la respuesta me aplasta. No me roba un aliento que ya no tengo, ni me acelera un corazón que ya no me late. Es un peso me arrastra y me hunde en un pozo negro y sin fondo. No consigo agarrarme a nada, apenas me doy cuenta de que Tindalos me intenta abrazar. Sólo puedo pensar en cuántas cosas pueden estar pasando delante de nuestras narices sin que las veamos siquiera. ¿Cuánto nos ha contado Hope realmente? ¿Y si sólo escuché lo que Al-Thani quería que escuchase? ¿Pueden habernos localizado por la red en cuanto hemos empezado a buscar a Brooks? ¿Pueden esos dos mortales ser Cazadores? ¿Puede ser una trampa este cibercafé abierto convenientemente las 24 horas? Incluso si fuesen inocentes, ¿recordarán a un par de chicas raras sospechosamente pálidas? ¿Qué podrá sacarles la policía? ¿Qué podrán encontrar en la puta cámara?
Consigo escuchar a Tindalos a través de la niebla de mis pensamientos. Ir al baño. Puede ser una buena idea. Todavía hay que disimular, y lavarme la cara me puede venir bien. Asiento. Creo que tiene un plan, pero necesito estar segura de que se ha dado cuenta de lo mismo que yo. Hago como que necesito agarrarme a él un instante más. Y antes de soltarle, le susurro al oído tan calladamente como puedo.
-Esos dos son testigos.
"Countdown" 4
-
Tadd (Dava)
Detective Privado
Re: "Countdown" 4
Asiente las palabras de Nicole con serenidad al tiempo que hace como si la estuviera limpiando las lagrimas y la abraza e nuevo. En ese momento la susurra al oído ocultando sus labios de las cámaras y los ojos de los presentes.
-Estaría bien que esto hubiera sido solo un mal sueño, ¿verdad?
Tengo la esperanza en que pille la indirecta. No soy de las que le gusta ir usando nuestras habilidades por ahí a diestro y siniestro, pero la situación en la que estamos lo requiere. En el momento que Nicole va a l baño, yo me dispongo a pagar en efectivo por el tiempo de uso de la maquina.
-Estaría bien que esto hubiera sido solo un mal sueño, ¿verdad?
Tengo la esperanza en que pille la indirecta. No soy de las que le gusta ir usando nuestras habilidades por ahí a diestro y siniestro, pero la situación en la que estamos lo requiere. En el momento que Nicole va a l baño, yo me dispongo a pagar en efectivo por el tiempo de uso de la maquina.
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Nicole Peralta (Nyxe)
Trabajadora Social
Re: "Countdown" 4
El comentario de Tindalos me sienta como una puñalada. Pensaba que confiaba en mí, pero me doy cuenta de que me ve de la misma forma que el resto de Vástagos de la ciudad. -"No estoy loca, Tindalos"- pienso mientras le miro a los ojos, y reprimo las ganas de pegarle un empujón y gritárselo en voz alta. Simplemente me giro y me dirijo de nuevo al baño.
Trato de encontrar los fusibles por el camino, igual que hice en el restaurante de D'Maggio. Pero no consigo oír el pitido de la electricidad. No soy capaz de concentrarme en agudizar mi oído, mis pensamientos no dejan de bombardearme. ¿Cómo he podido ser tan estúpida? Quería creerme que por una vez otro Vástago iba a ser capaz de ver por encima de nuestra supuesta Maldición. ¿Por qué no aprendo de una vez? No existe el amor la amistad entre los Vástagos, y aunque lo hiciera, ¿quién iba a quererme a mí?
Me lavo la cara el el lavabo del baño, borrando el rastro de una lágrima roja. Es una de las pocas sensaciones que no ha cambiado tras el Abrazo. El agua fría me ayuda a despejarme y a ver las cosas con más claridad. Tindalos sólo me mantiene cerca porque le soy útil. La verdadera pregunta es:
¿De qué forma?
Tengo que salir de aquí y asegurarme de borrar mi rastro. Tindalos no ha entendido a lo que me refería. Así que aunque cortase la electricidad, no puedo contar con él, y yo sola no puedo retener a un mortal mientras le doy el Beso a otro. No me queda otra que pensar en la forma de usar la Dominación sin llamar la atención del otro. Recorro el techo del baño con la mirada mientras pienso en la forma de hacerlo, tanteando sin darme cuenta los bolsillos de la cazadora con las manos. Al notar uno de los bultos se me ocurre la manera.
Salgo del baño tras subirme de nuevo la mascarilla y me acerco a la chica del ordenador.
-Buenas -la saludo en voz baja-. Oye, perdona, alguien se ha dejado esta goma sobre el lavabo del baño, ¿es tuya? -le pregunto, enseñándole el coletero que llevaba encima, de color azul celeste. Cuando lo niega, la miro a los ojos y le digo -Vale, olvídalo entonces.
A continuación, tras echar un vistazo a la mesa donde nos habíamos sentado para asegurarme de que no nos dejamos nada, me dirijo al encargado. Hago ademán de sacar el monedero y entonces digo -Un momento, mi amigo le ha pagado ya, ¿no? Vale, entonces olvídelo. ¡Muchas gracias!
Salgo a la calle y me encuentro con Tindalos, pero en cuanto empezamos a caminar me mantengo a su espalda. No sé qué gana Tindalos conmigo, pero puede ser perfectamente que esté planeando entregarme a alguien. Y no me pienso arriesgar. Tan pronto como me surja una oportunidad, salgo corriendo, borrando el sonido de mis pasos para que no se dé cuenta de que me he ido hasta que esté fuera de la vista.
Trato de encontrar los fusibles por el camino, igual que hice en el restaurante de D'Maggio. Pero no consigo oír el pitido de la electricidad. No soy capaz de concentrarme en agudizar mi oído, mis pensamientos no dejan de bombardearme. ¿Cómo he podido ser tan estúpida? Quería creerme que por una vez otro Vástago iba a ser capaz de ver por encima de nuestra supuesta Maldición. ¿Por qué no aprendo de una vez? No existe el amor la amistad entre los Vástagos, y aunque lo hiciera, ¿quién iba a quererme a mí?
Me lavo la cara el el lavabo del baño, borrando el rastro de una lágrima roja. Es una de las pocas sensaciones que no ha cambiado tras el Abrazo. El agua fría me ayuda a despejarme y a ver las cosas con más claridad. Tindalos sólo me mantiene cerca porque le soy útil. La verdadera pregunta es:
¿De qué forma?
Tengo que salir de aquí y asegurarme de borrar mi rastro. Tindalos no ha entendido a lo que me refería. Así que aunque cortase la electricidad, no puedo contar con él, y yo sola no puedo retener a un mortal mientras le doy el Beso a otro. No me queda otra que pensar en la forma de usar la Dominación sin llamar la atención del otro. Recorro el techo del baño con la mirada mientras pienso en la forma de hacerlo, tanteando sin darme cuenta los bolsillos de la cazadora con las manos. Al notar uno de los bultos se me ocurre la manera.
Salgo del baño tras subirme de nuevo la mascarilla y me acerco a la chica del ordenador.
-Buenas -la saludo en voz baja-. Oye, perdona, alguien se ha dejado esta goma sobre el lavabo del baño, ¿es tuya? -le pregunto, enseñándole el coletero que llevaba encima, de color azul celeste. Cuando lo niega, la miro a los ojos y le digo -Vale, olvídalo entonces.
A continuación, tras echar un vistazo a la mesa donde nos habíamos sentado para asegurarme de que no nos dejamos nada, me dirijo al encargado. Hago ademán de sacar el monedero y entonces digo -Un momento, mi amigo le ha pagado ya, ¿no? Vale, entonces olvídelo. ¡Muchas gracias!
Salgo a la calle y me encuentro con Tindalos, pero en cuanto empezamos a caminar me mantengo a su espalda. No sé qué gana Tindalos conmigo, pero puede ser perfectamente que esté planeando entregarme a alguien. Y no me pienso arriesgar. Tan pronto como me surja una oportunidad, salgo corriendo, borrando el sonido de mis pasos para que no se dé cuenta de que me he ido hasta que esté fuera de la vista.



